viernes, 12 de marzo de 2010

Día ciento cuarenta y dos.

¿Me pone veinte del noventa y cinco? ¡Buena cosecha la de aquel año, sí! (Nunca antes había pedido gasolina, ¿qué le voy a hacer?). Eso es, hay algo en mi cuerpo a lo que no le gusta el hierro, la ferritina que dicen, y lo rechaza, no lo guarda el muy sinvergüenza, en fin, que así están las cosas por aquí, ¿por allí qué tal Elvis? Are you still in Heaven o sigues comiendo gatitos? No está bien, que lo sepas, entre todos acabaréis con los gatitos al final ¿por qué? ¿Hola? ¿Acaba de pasar un gato ardiendo delante de mi ventana? ¡Ah, no! Que eso es lo que soñé anoche, junto a lo de asesinar a esas personitas que tanto. Una vez, en clase de Biología, estudiando las células y todo ese pisto pistolar maremagnúmico (¿de verdad hay alguien que cree en los escáneres que desnudan a la gente?)le pregunté a mi profesora: "¿Qué fue antes: la gallina o el huevo?". No me contestó. No sé si por desconocimiento o porque pensó que yo era imbécil (sí, lo soy en ocasiones como tooodo el mundo ooo).

Siempre me quejo de que no tengo comentarios en el blog, hoy alguien me ha dicho una gran verdad, no escribo nunca luego eso significa que no hay cosas nuevas que leer. ¡Ay! ¡Cabecica!

Bueno, pues no doy más de mí.



Miss NotLessIcanAssureYou.