martes, 20 de julio de 2010

Día ciento cuarenta y ocho.

Hoy tengo un perro y un gato peleándose delante de mis narices y cuando voy a separarlos descubro que en realidad se están besando. Sí.

Hoy soy la persona más feliz del mundo gracias a ti. (Y también la otra cosa por culpa de esas personas). Hoy tengo todo lo que quiero. Todo lo que puedo tener, pero todo. Y podría vivir debajo de un puente que mientras fuese contigo seguiría siendo la persona más feliz del mundo.

Hoy ayer es ayer y me da igual. Y mañana también me da igual pero menos. Menos porque sé lo que quiero y sé que voy a tener lo que quiero.

Hoy te echo de menos por no verte en ocho horas y me muero sabiendo que queda un rato para verte (aún) SOLAMENTE.

Hoy sé que tengo que escribir un libro y forrarme como los de matemáticas en el colegio.

¡Cuidado Gus! Ya está Fio dando por ahí.

Hoy se han reído de mí por últimas dos veces, pero ya está bien. Se acabó ser educado con quien no lo merece. ¡Puñetazos en la mesa! Así va este país donde nadie respeta a nadie y donde se conceden todos los favores a las minorías.
Sí, señores, somos gilipollas.
Abajo con el ultrafeminismo, ultraantiracismo y demás chorradas. Así no vamos a ningún sitio. Bueno, sí, a estar jodidos, pero que ellos lo disfruten bien.
Y mañana seguiremos viendo en la teuve que España ganó el Mundial pero no veremos que pierde cada día el otro mundial que no tiene vuvuzelas.

Y volviendo a ti, tú eres tú y cuando quieres dices unas cosas muy bonitas(que me debes apuntar, ¡acuérdate!). Tú que me apoyas aunque diga que el cielo es verde y sepas que no es así. Tú que sabes darme fresquito en verano y que me calientas en invierno (y en verano). Tú que me vuelves loca y te llevas todas mis broncas y sigues cada día ahí y para siempre.

Mi pequeño.

*MissBrochesdeHama!