martes, 26 de mayo de 2009

Día ochenta y nueve.

[Yo nací en un año acabado así. Bendita.]

Hoy tengo ganas de gritar como una loca mientras escribes en tu Cuaderno el nombre de los muertos. Llorar vino y beber paz. Hoy el delirio se convierte en sal y el placer en mares de calma tras la tormenta. Hoy el cielo es verde como ayer. Azul mentira. La cabeza averiada y en la mano tu del cuello y sin razón. Locuras de la vida temprana. Conteniéndome a oscuras con la luz de la razón encendida, ¡apágala y déjame ser! No me dejes ver la locura en la que me hundes. Déjame ver azul o negro. Déjame matar por gusto y volver a nacer. La dulzura de la sangre derramada de manos de un niño. La razón. La sangre que me ahoga el corazón, si deja de trabajar...

¡No! ¡Que me dejes gritar, te digo! Saltar, pisar, sollozar. Quiero cantar sobre el río bajo la lluvia. En este río. No dejes que llegue al mar. Y recordar las Coplas que nada tienen que ver. Y saber que. Y mañana que. Y no saber si borrar, borrar o matar. Y cortar con todo por lo sano. Y mañana arrepentirme cuando no haya qué llevar a la boca. No hundas la vista intentando encontrar la salida, cuando no hay más, no hay más.

"Las manos del Misterio me engancharon de los hombros (¡cuidado!, tengo el tobillo hinchado) y me abrieron el cuerpo de par en par mientras me tapaban los ojos (¡NO LE DEJES VER!). Urgaban en mi interior mientras me tenían atada. ¡Se acabó!, y la Luz cegadora del Mundo de las Ideas me dejó sin palabras. El saber no ocupa lugar mas duele."





Miss Restless*

viernes, 22 de mayo de 2009

Día ochenta y ocho.

Atravesé ríos de lana y cristales de cartón. Quería alcanzar la locura mientras huía de la gloria. Nubes de vapor ennegrecidas. Lágrimas de cocodrilo en cada esquina. Y en cada esquina mujeres del placer queriendo ser vendidas. Con el pulso acelerado y la vista cegada por el sudor, se me antojaban un capricho sus dulces insinuaciones. Putas. Y no volví la vista atrás mientras huía de sus pechos agrietados y sus labios lengüiatados. No iba a ser la noche de los muertos vivientes. Las estrellas me parecían cada vez más chirriantes, cánticos de pájaros extravagantes. Y en el Altozano, un hombre armado me desafiaba con su metálica mirada. Luchaba con la Bicha ante la estupefacta concurrencia... Acabaron haciendo el amor bajo uno de esos árboles de redonda copa al lado de la fuente. Y yo seguí mi camino por la senda de la amargura. La vía a la locura. Me habían perseguido anteriormente locos seguidos de drogodependientes seguidos de traficantes seguidos de perros, pero había conseguido dejarlos atrás cuando vislumbraron aquel maravilloso espectáculo bajo el gran reloj que siempre veía dar las doce. Gran Reloj. Mi meta estaba cada vez más cerca. El límite de la cordura casi había conseguido rozar. Y entonces, algo se cruzó en mi camino. Era un lobo, rodeado de mariposas. Un lobo azul. Fría la mirada y gélido el aliento mientras me susurraba al oído palabras que no comprendí: "Homo homini lupus". Se alejó poco a poco y de pronto vi como era envuelto por unas llamas azuladas que iluminaron toda la ciudad por seis segundos y seis décimas, fue entonces cuando las mariposas que lo habían acompañado se convirtieron en polillas de fuego que, en su camino hacia mí, incendiaban todo cuanto rozaban. Desesperada comencé a huir de camino al Infierno. Feliz por su cercanía. Por fin sería Perséfone encadenada a mi Hades de por vida. Fue en mi huída de las polillas cuando tropecé con un mendigo al que ni siquiera pude esquivar. Me contó su historia, logró impresionarme, yo le conté la mía y logré que se tumbase en la calzada y que quisiese salir de allí. Seguí corriendo. Ya olía a azufre y podía oír los cánticos salvajes. Llegué a la puerta del Inframundo, donde no había ningún Can de tres cabezas para pedirme el DNI. Crucé ese arco formado por botellas. Estaba en el Infierno, lo quería, lo quería todo para mí. Las Rubias se deshacían deseando llegar a mis manos. Agarré a una por el cuello, con la boca le quité la ropa (seres pseudofeéricos gritaban a mi alrededor animándome a acabar con ella), y la tomé allí mismo, delante de todo el mundo, porque quería, porque la deseaba y por sólo una moneda. La rocé con mis labiuos, la acaricié una y otra vez con mis dedos arriba y abajo sin dejarle descansar, la hice mía. Acabé con ella y con las otras que vinieron después sin arrepentirme, sin que me temblase el pulso y estaba ansiosa de más. La locura se apoderó de mi cuerpo y comencé a gritar yo también. Estaba en el Infierno, no había marcha atrás. Cuando de repente vi a Hades y... Desperté, empapada en sudor tirada en el suelo. Comprendí que todo había sido un sueño, me levanté, abrí la ventana -era hora de tirar la basura- y salté.

[Mi vida quedará marcada por lo números capicúas. ]

Miss Givemesomebeerplease*

martes, 19 de mayo de 2009

Día ochenta y siete.

[Obviamente algo tenía que pasar en la Copa y fueron los pitos y lo de que ganó el equipo de la temporada ya lo sabíamos todos y lo que es un fuera de juego ya lo sabemos todos menos los eles del sábado, ¡aysuprimo! Y la liga pa' Canaletas también.]

Se abre el telón y sólo hay oscuridad y locura. Ves fotos de caras bizarras que te recuerdan a amapolas por su falso parecido (aunque en realidad algo sí que se parece, desde un punto de vista pornoabstracto) y demás. Remolinos de luz y color en fotos tomadas con una velocidad de obturador lentísima y a toda velocidad. Y el veredicto: te verás obligado a escribir microrrelatos el resto de tu vida, per secula seculorum (genitivo plural neutro [creo]). Y ahí van.

El primero, trata de un avión sin rumbo fijo. Una gaviota que trastabilla entre las nubes de su propia ignorancia y un mar de color verdoso lleno de sal y de lágrimas dulces. Un rayo de luz que aparece de la nada y que refleja su fulgor en un faro en la más profunda oscuridad y un coche fantasma que se incorpora por la derecha con nocturnidad y alevosía. No hay nada más que un lago oscuro en la penumbra de nuestros pensamientos lúgubres. Hasta que un día, después de tanto errar (3) errante (1) te das cuenta de que si abres los ojos verás algo más. Y lo haces y ya está. Se acabaron los viajes sin saber el destino. Las gaviotas no vuelven a tropezar. Dejarás la oscuridad para siempre cariño porque ahora sabes que tú eres el propio Sol de tu heliocentrismo. Y que siempre lo serás del mío. No matter what. Sangre de la sangre que me dio sangre a mí misma. Te quiero hermanita pseudopequeña.

Y, ¿qué más? Se me olvidaba. Un poquito de música. De BSO. Il padrino. Y ya está. Ahora, metidos en ambiente... La famiiilia. ¡Flash! Abres los ojos y ahí está, el Padrino... ¡jorl! Ni si quiera parpadees porque puedes perder las piernas y los ojos y ¡adivina! este es mi blog y voy a escribir lo que me salga de los ... dedos. Y ahora la madrina y la matriarca perdonan más la vida que el mismísimo Padrino en persona. ¡Qué imbécil fui al dejarme llevar por el insulto fácil! Es lo que más siento de todo lo que puede haberme pasado en estos años. No debí hacerlo, ahora vivo amenazada de muerterl. Cualquier día puedo despertar con una cabeza de caballo en mi cama o lo que es peor... ¡con el caballo entero amenazándome! No, no creo. Los caballos son errantes y van herrados de por vida. ¿Qué haría un caballo en estas circunstancias? Galopar y pillarse un Galloper para trotar con más brío y una miaja más de caballos. No puede ser. El ser humano es imbécil. Y yo lo que más odio en una persona a parte de que me mientan / se inventen cosas es que no sepan escribir. ¿Hacia dónde va este mundo? Toda la culpa es de los "rojos" que llegan al poder. ¿Power to the people? Que aprendan, por el nombre de Cervantes si les vale. Que un día voy, voy, voy, voy, voy y no sé qué hago. ¡Analfabetos al poder!

Gracias a Dios tuve suerte de ser un pelín autodidacta. OMFG.

Posdata para aludidxs: de verdad, me importa una mier*a lo que tengáis que decir. En serio, guardad vuestras fuerzas para ponerme a parir a espaldas para descargar así vuestra ira contra mí porque yo no tengo que decir a thing.

Miss YanoescribonuncaenmiBlog*

miércoles, 13 de mayo de 2009

Día ochenta y seis.

Mañana gran final. Gran final que me deja perpleja como tantas otras cosas. Athletic de Bilbao - F.C. Barcelona. Los dos equipos más políticos de España. Los dos que menos españoles se sienten compiten por la Copa del Rey, tócate los **** María Manuela. ¡Qué grande! Si es que el mundo está lleno de tontería. Y de estupidez. Y de pluses, claro. Unos para el salón y otros para la sala de al lado. Enaigüilmischuol. Bueno, mostly. Pero a veces necesitas liberación y gritar y pegar puñetazos al aire hasta oír un 'ay'. Y llorar de risa y de rabia contenida. Y volver a escribir porque sí o porque só. Y otra vez con las mismas tonterías. Y el ego in crescendo. Pero, what am I supposed to do? Pues eso, básicamente. Y mañana será otro día. No seré Barbie. No tendré un Z4 ni un BMW ni un Audi ni un Mercedes. Mañana no. Pero cualquier otro día todo será distinto. Me despertaré una mañana en mil novecientos noventa y cuatro para cambiar pasado, presente y futuro. Y volveré across the universe escuchando canciones de los Guns y sus flores. Y soñando con limoneros amarillos soñando con volar en submarinos amarillos mientras canto en un tractor amarillo (Spain is different, ¿o me lo parece a mí?). Nunca sabrás si es verdad lo que dice la gente, porque así es, sólo es lo que dice la gente. Michael Jackson era negro y Enjuto Mojamuto es ficción. Tengo algo nuevo en la cabeza. Es una nueva palabra que se me ocurrió hace unas semanas mientras dormía (true story). Dignómico. Bueno, en plural y habla de un tipo de movimientos que quizás ya tengan nombre, pero como digo, estaba durmiendo y me desperté con esa historia en la cabeza. Los movimientos dignómicos son aquellos que te permiten ver lo que va a pasar. Es decir, como cuando vas a estornudar y empiezas a tener unos espasmos (a mí me pasa) y todo el mundo sabe lo que vas a hacer. Como cuando alguien que conozco miente y hace unos gestos raros con las cejas. Como cuando vas a bostezar y se te empieza a contraer el gesto contra tu voluntad. No sé. Es una paranoia que sólo ocupaba sitio en mi móvil y en mi cabeza y de la que ya me he liberado. De paso, he escrito algo. Que parece que algunos seres feéricos que viven debajo de mi cama ya estaban empezando a quejarse, ¡odoya! Vivo por impulsos, muchacho. Mañana no sé qué pasará, esperemos que sea la tercera visita a Canaletas (yo juro que me pongo esa fuente de fondo de pantalla en el móvil si ganamos), si no, siempre nos quedará el consuelo de no haber sido desclasificados por un equipo de ¿tercerawhat? En fin. Aunque no escriba aquí, siempre estoy escribiendo algo, siempre suele ser más malo que aquí, por eso no lo acabo escribiendo, pero bueno. A ver qué pasa. Y a ver qué pasa con el triconsonante. No quiero y quiero y quiero querer que blablablá. Me voy a la cama que ya he tenido suficiente y bastante y no por hoy. Gracias.








Miss Ladyhearmetonite*

lunes, 11 de mayo de 2009

Día ochenta y cinco.

Ups, se me olvidaba que seguía teniendo algo por aquí. Volviendo a lo de siempre. La gente no está bien. Será la crisis del país, de su equipo de fútbol, de los bancos... de lo que sea, la gente no está bien. Yo también tengo la cabeza llena de nosequés pendientes de reasignación (or something like it). Y no doy para más. Nain de nainder.

Miss WhatelsecanIsay?

lunes, 4 de mayo de 2009

Día ochenta y cuatro.

No podía esperar más para hablar de lo maravillosa que puede ser la vida a veces. Perdón, a veces no, cuando eres del Barça. Culé. Catalán. Catalino. Cataluzo. Whatever. FELICIDAD. Y Fútbol con mayúscula. Ves llegar el primero del chorreo (de ellos) y te acuerdas de la madre que los parió (obviamente), no hacen nada, tocan, tín y chás. Gol. Penigol, claro. Las Pipas me las como yo a "puñaos", odo ya. (Y un gran gol, ¿qué le vamos a hacer?). Pero hijo, se caldea el ambiente. Un insulto por aquí, más grititos por allá (a Dios gracias por no ser de esas mujeres que van a ver el fútbol para regodeo de sus madrinovios y que se dedican a insultar a mi amigo Víctor el antes conocido como "Cariátide" que está pasando a ser "Manopán", me gusta el fútbol cariño). Y lo mejor es ver como las caras de los madridistas se ponen moradas, como se atragantan con el condumio (pizzapan) con las pataticas o con derivados de encurtidos, cuando ven llegar al francés con hambre. Zasca y gol. No, perdón otra vez. GOL. Sigamos queridos, que queda mucho todavía. No pasa mucho hasta que Xavi se la pone a Puyol que tenía ansias ya, por lo visto. Y el portero que hace así porque no la vió, GOL. Felicidad en aumento. Dame un beso, noquestoyenfadado. Parecía que venía el tercero pero no, San Casillas tararí. "Ahora es cuando el Madrid se viene arriba", sí, pues como no hables del cielo para rogarle a Peter que los deje pasar ya, que tienen pupita... Ah, y ¡zasca! Messi's goal. Descanso. Cabezazo y gol de Ramos. Nain. No todo está perdido. Más se perdió en .... el 98. Llegamos otra vez. ¡Ay mamá! Que llega el cuarto, pensaba que había acertado mi predicción, pero no, aún nos quedaban dos. En fin. Que es un gol de tres-cuatro segundos. Es un pseudorgasmo futbolístico. Un placer. Henry, con mucha clase. Por otra parte, ¿Casillas estaba recogiendo molinicos de viento o qué me cuentas? Tacatá. Y el taca taca para estos, ¿cuándo? Todos rezaban ya, unos para que acabase y el partido y otros para que llegase la manitarl. Y llegó, llegó a manos / a pies del pequeño gran hombre. Messi Jarl. Un uno contra uno como en la ida, Valdés y Drenthe, igualico, pero con distinto final josmíos. Bueno, igualico igualico, no. Estamos hablando de Leo, por favor. Y ya, para la locura final, el sexto. El gol a rodabrazo (por lo de llevárse el saquete). O el de ida y vuelta (el gol en sí). Un GOL grande también. Piqué. El que marcaba el primer gol de la Sele en el Bernabeu, el que se apellida así, marcaba el último. Yo creo que lloré. No me dan de comer, no me pagan, no me dan nada a parte de buenos momentos (malos también) y buen fútbol. Y sí, a lo mejor alguno que otro se mosqueó y tuvo roces con el arbitro, pero no lo tiró al suelo, lo pateó, siguió intentando agredirle (intentando, dice) y luego siguió con el pobre Albín, creo. Ahora sólo os queda echar las culpas a los arbitros, al "presidente", a Zetapé, a mi prima la del pueblo porque conoce a un amigo del sobrino de la tía de un amigo de Enjuto y a quien os salga de los. Pero nunca, digo y diré, echéis las culpas a los futbolistas, si ellos sólo están para hacer publicidad y conducir cochezacos. [·Sarcasmos pogua·]. Hoy me doy por vencida por el sueño. Aquí dejo lo que me da la gana dejar. No sin después (para ser antes lo tendría que haber escrito antes, opio) advertir de la empanada mental fritaquetengohaciendolaMilienMóstoles [cojo aire] que llevo encima.

Y este Miércoles de meriendacena, Chelsea con patatas.

Salgo locarl.



Miss Nakedwomanftw*