sábado, 2 de febrero de 2013

Día ciento sesenta y uno.

Respuesta de Helios:

Luna,  
Yo soy la estrella alrededor de quien todos los planetas giran. Todos los seres bailan rodeándome y yo me regocijo en sus logros y miserias. ¿Y quieres que sea para ti? No, querida.  
Cada día salgo para descubrir un alma más bella que la anterior. Cuerpos que se asemejan a piedras preciosas. Melenas que se estremecen al viento con un dulce sesear. Miradas que huyen de mí pero que no desean más que devorarme en cualquier callejuela.  
Yo ilumino los días y doro la piel de las más hermosas doncellas que ante mí se postran descubriendo la cálida miel de sus cuerpos desnudos.  
Yo, dueño y señor del rastro de la leche materna que se derramó al morder Hércules con fuerza desmedida el pecho de Hera, no puedo amar a nadie inferior a mí, Selene.  
¿Amenazas con alterar las mareas? ¿Has pensado acaso lo que ocurriría de no salir yo un día? ¿Quieres saber lo que significamos cada uno de nosotros para esos insignificantes mortales? Pues piensa lo que significa "ser un sol" y "ser un lunático". ¿Ves? ¿Qué hago yo contigo?  
Olvida, por tanto, Luna, toda posibilidad de pasar el resto de nuestros días unidos y piénsame como amigo.  
Recuerda, sin embargo, que siempre que quieras un eclipse, y si no tengo otra cosa que hacer, allí estaré. 


Y así, Luna, sabiéndose única, dejó de amar al Sol.




¿Moraleja? Ni el mismo Astro Rey puede hacer que nadie se sienta como un cualquiera y deje de saber que es especial. Nadie, jamás, puede ningunearte ni cosificarte como si fueses un juguete con el que divertirse un rato. Que jodan a todos los que se creen con poder para manipular a los demás, que les jodan. La vida te devuelve al final todo lo que has dado y este tipo de personas suele descubrir demasiado tarde, desgraciadamente, para qué estamos en el mundo.


Amad, amad duro y fuerte que es lo más divertido que hay en esta vida.



@SitaFreak