sábado, 26 de septiembre de 2009

Día ciento veintiocho.

Sólo una aguja pinchando mi burbuja de sueños puede despertar al blog del estado de stand by en el que se encontraba.

Yo no quiero ser castigada por querer besar al Sol como Ícaro, que se derritan mis alas y caer a un mar del que nazca una isla con mi nombre. ¡Prohíbele a la Luna salir todas las noches después de una vida llena de alcohol y desenfreno si eres hombre! Dile al Sol que hoy se quede en casa, que necesita poner nueve lavadoras. Dile a la letra "s" que deje de ser tan sinuosa (1.adj.) como yo (2.adj.). Dile a todos los pájaros del mundo (con paquete de tabaco o no) que dejen de volar una vez a la semana. Dile a los peces que, a partir de ahora, no podrán pasar todo el día en el agua, que hay demasiadas cosas que hacer. Pero ya es demasiado tarde para desacostumbrarme y el cambio será fatal.

No hace falta decirle al Sol que produce quemaduras en la piel, él ya lo sabe. No le digas a un algodón de azúcar que es dulce, es obvio. No vengas a hablarme de Cenicienta o Blancanieves. No intentes cambiar la personalidad de alguien por medio de una sopa de agua y pan. Egoísta, egocéntrica, misógina, perfeccionista, mandona, celosa e imbécil. Esto último es sólo comparable a la grandeza de la Torre Eiffel.

El juego sólo se acaba cuando tú quieras que se acabe.

Y ya lo he vuelto a perder.



*Miss Prepárateparaloqueviene,mona.


¿Por qué me gustan las cosas tan jodi*amente difíciles? ¿Por qué no podré conformarme con poco como los demás? Odiar es una cosa de dos, pero no me hace falta nadie para odiarme a muerte por todo lo que me estoy haciendo a mí misma. Se acabó ser así (y no hace falta que diga que es mentira...).

jueves, 3 de septiembre de 2009

Día ciento veintisiete.

Veces te voy a decir lo que vas a leer. (+++)

Pensaba escribir sólo dos palabras, sólo dos palabras que dicen mucho más que mil veces por mil. Dos palabras que cuando rozan mi piel la hacen estremecerse y dos palabras que pueden hacer saltar lágrimas de miel de estos ojos que tantas cosas han visto. Dos palabras que me pueden hacer enmudecer aún cuando más tengo que contar. Dos palabras que tienen tanto significado y que significan tanto cuando no te las dice nadie. Dos palabras que pueden hacer sentir al Mar pequeño y a la Luna verde. Dos palabras que me vuelven la cabeza del revés y que me hacen desvariar en mi locura. Dos palabras tímidas y aladas que no saben cómo salir del pecho de mi erastés y que ahora vuelan en mi cabeza. Y no me quedaré sin decirte esas dos palabras. Tengo todo lo que quiero. Dos palabras.


Dos palabras.





Miss Andnowyouhavetokissmerighthere*

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Día ciento veintiséis.

¿Perdón? ¿Alguien podría explicarme por qué el mundo es tan pequeño? Y si no, da igual, me encanta. Internet hace que me vaya a explotar la cabeza de la emoción, a veces. Me van a matar los recuerdos porque ahora no me cogen... ¡Ah!

[31_Ago]

Hay una cosa que te quiero decir, que es importante... ¿Qué más me/te da?

A parte.

¿Dónde has estado durante todo este tiempo erómeno? Te convertirás en erastés antes de que de tu pecho brote una puta palabra.

Y no me odies si el olvido me hizo amar al Odio.

¿No te suena Medusa? Los mismos efectos tienen estas palabras sin transcribir sobre quien osa sobre ellas sus ojos posar.

Nunca vamos a volver a sentir, nunca vamos a saber cómo o si nos ha dolido... ¿Por qué tenemos entonces tanto miedo a esa transición a otro estado físico (meta-...) llamada "muerte"?

Algún día mis abandonos te darán de comer.

-·-

[Hoy]

Dejadme espacio que necesito pensar. ¿Acaso me encuentro en ese estado de estupidez transitoria? ¿Va acaso a durar ese estado para siempre? ¿Voy a poder seguir escribiendo si intento no volver a juntar las palabras "acaso" y "estado" en la misma frase? Sea como fuere, sí. Lo estoy. Estoy volando todo el día. Estoy buceando en un mar sin color sin saber nadar. Y las flores me huelen mal. Tengo cara de imbécil (aún más) y me cuesta respirar si te miro porque la sonrisa me tapa las nostrils. En este momento me siento tan alta que si tropezase podría partirme el cuello y todo por la culpa de una Rubia (una detrás de otra) y todo por la culpa de un mensaje (tuentisaje, uno detrás de otro) y todo por la culpa de unos vídeos (unos detrás de otros) y todo por tu culpa.

Soul.

Quiero salir del cuerpo y volar hasta entrar por la ventana por donde se cuelan los gatos para llegar a tu cama. No ver ninguna Luna en una noche de dos (y de dos lunas). Y dejar de respirar un segundo si el Estornudo marca un gol y me deja sin cenar de gratis. Y todo lo que quiero hacer no hace falta ni escribirlo porque lo pienso hacer mañana.

Muy buenas noches y gracias Anónimo por esos grandes comentarios.




Miss ¿Quévasahacertú?¿llenarmelanevera?*