martes, 28 de julio de 2009

Día ciento diecinueve.

En el siglo diecinueve me siento a veces.

Entre los árboles puedo distinguir una sombra que me persigue, sigo sabiendo que todo esto es un sueño, pero quiero llegar hasta el final, quiero saber qué es lo que me está siguiendo. La Rubia se ha quedado hoy en el Infierno, dice que ya le tocan los seis meses allí (¡la que lió su madre, leches!). Odio sudar y estoy corriendo bañada en sudor. "¡Estoy cansada de huir de ti!". Me doy la vuelta y voy a correr hasta que mis pulmones amenacen con salirse por mi boca. Hoy voy a perseguir a mis temores y a luchar con ellos. No quiero más mosquitos en mi vida, no quiero más vampiros. Quiero olvidarme de todos vosotros y mañana volver a verme reflejada en una pantalla de gundesmontir. Sigo corriendo, pensando en que ya estoy casi, estoy a punto... Y apunto... maneras para morir.

Siempre que quiero luchar contra mis temores viene alguien a matarlos y me mata.




Miss Llenita.

viernes, 24 de julio de 2009

Día ciento dieciocho.

Por la carretera que conduce al Infierno. Cogidas de la mano y aguantando la tempestad. La lluvia me cae por la cara y baña todo mi cuerpo. Silencio. Sólo hay oscuridad, pero no tenemos miedo. Sé que al final me espera una negra de ciento veinticinco. Y cuando consiga llegar a ella podremos huír de todo lo demás. Silencio. Y una sonrisa en esta oscuridad. No tengo miedo, quiero creer que no tengo miedo. Pero alguien parece que nos sigue. ¿De dónde salen esas voces? No hay nada allí, no hay nada que nos espere más que la negra preparada para volar. Pero detrás de nosotras sí que hay alguien, alguien que no sabe qué quiere. Nos persiguen el dolor, la envidia, la vergüenza y la venganza. Las drogas se han quedado atrás. ¡Rubia! ¡Corre! Vamos a refugiarnos al Hotel California. De pronto un sueño despierta entre las sombras de la memoria, era simplemente eso, un sueño. Y te despiertas, empapada en sudor. No, vuelvo a estar allí, detrás del hotel, en la piscina. El agua parece cristalina, pero va más allá de eso... no es agua, es puro cristal, pero sólo lo descubres cuando ya has saltado dentro. Y lo que salpica es tu sangre. Intentas salir de allí, pero con cada brazada sólo sientes más dolor. Nadie va a salvarte, recuerda que no le importas a nadie. ¿Dónde está la Rubia? Está dándose a otro, date por perdida. Cuando vas a dejarte vencer una luz aparece de la nada, es el Sol derritiendo los trozos de cristal. Todo a tu alrededor se convierte en un líquido rojo. Y hay cuatrocientas cincuenta y dos heridas en tu piel. [Thank Godness] Y no puedes más y lo único que quieres es salir de allí llorando.

Agobio.

Sólo quiero alimentarme de otra persona, ya que todos los mosquitos de la provincia están acabando conmigo. ¡Piedad! No puedo ni pensar entre tanto picor y dolor. No puedo, sólo me puede inspirar un hombre con una radial. Todos los recuerdos quemados por esas chispas. Ese olor...

No puedo, no, puedo. No, no, no. Sí, ¡qué cojonxs! Vamos a ver. Vamos y ahora vemos. No puede ser que sea el centro de atención de tantos universos paralelos, no quiero, en serio, me da igual tú vida y la tuya y la tuya y la de aquel, ¿qué os pasa conmigo? ¿Qué pretendéis? Si yo fuese una barriobajereta como vosotros pues... pero no, nain nain nain. ¡Que me olvidéis cohona!






Miss FTFW

miércoles, 22 de julio de 2009

Día ciento diecisiete.

No he perdido el norte, ya no me encuentro ni el sur. Estoy con los pies en la cabecera de la cama y con la cabeza en las nubes. No puede ser que mi mente no sepa volar, no puede ser porque tengo vértigo. Cada palabra me hace sonreír. Y me encuentro hoy en un estado de felicidad acompañado con cara de tonta (más de lo habitual). No me quieras ver cuando no quiero. Pero quiéreme cuando menos me lo espere y me harás llorar. Un momento, si ya no sé lo que es llorar. Hace tantísimo tiempo que no derramo una lágrima con la frecuencia con la que lo hacía antes. ¿Cómo se hacía?

Me duelen los ojos, de la luz, pero me da igual. Es bueno sufrir si sacas algo de ello, como aprender que todo lo que... no... Bien. Lo mejor es insultar. Sólo hablo en uno de mis posts de un bosque, la verdad es que me encantan los insultos de mercadillo. Espero, por lo menos, que los míos tengan un poco más de gracia, licenciado.

Lo voy a dejar porque no me quiero reír más, además se me acaban los recursos para insultar a la gente (a lo mejor es que no quiero), total, como sólo soy una teleoperadorilla del montón...

Mañana vuelvo, espérame con la sonrisa de oreja a oreja y los brazos abiertos.



Miss Ieatyou.

lunes, 20 de julio de 2009

Día ciento dieciséis.

"A ti me encomiendo en esta difícil..."

Yo no soy ningún tipo de pastor, ni lo quiero ser, sólo quiero llegar a ser y dejar de ser. Como los tres tragos de té. El primero amargo como la vida, el segundo intermedio como el amor y el tercero dulce como la muerte. Pásame el azúcar, graciarl. Sufro demasiados trastornos, la verdad, pero es horrible ser tan hipocondríaca. Menos mal que me hago cuidar. ¿Cuatro estrellas? Eso casi me hace llorar, la verdad. Se llama felicidad, no sé quién lo ha hecho, pero gracias. Y muchas gracias más para ti, gracioso.

Mañana también podría ser un día distinto si despierto con alas, rodeada de plumas. ¿Blancas o negras? El destino está ahí, está la decisión de si ser o no ser, de vivir o no vivir. Mañana me cuentas todo con más detalle Destino, porque hoy no puedo más.

Creo que no puedo dejar de. Y prefiero que. Y mañana, cuando hable con el Destino me dirá de qué voy a morir y cuándo. A partir de entonces, mi vida será una travesía hacia el final, sólo que ahora el final será conocido. Será un viaje de aventuras, sin pensar en dolores ni por qués. (Llámame Lola). Y se acabó todo.





Miss Lolita.

jueves, 16 de julio de 2009

Día ciento quince.

[Sou asixe mia kalitery ankalia.]

(No, no puedo, lo sientorl.)

Lo prohibido no es que sea tentador, es que es lo único que nos llama. ¡Ay! Si te janderpagüer... Algún día se me cae la cabeza en un contenedor y luego me acuerdo de ella de camino a... Creo que mi mundo dejó de ser mundo hace mucho tiempo, ahora sólo es un conglomerado de sentimientos sentidos por la misma estúpida sentimental, a veces, sólo una cosita me empuja a escribir y. Cuando las frases acaban en punto, mal asunto. No me gusta que me corrijan, pero me encanta. (s). Porque puedo aprender cada día. Bien, enegésimo no existe señora y enésimo no es once. Pero, es genial. Siguiendo a lo que seguíamos. ¡Cómo odio odiar de oídas! Y me corto los dedos, me corto los dedos por Lolita, por tonta, por imbécil y por no matar con palabras a alguien que no sabe vestir. Me corto los dedos por no degollar con el teclado. Me los corto y acabaré teniendo que cortarme la lengua, pero después de arrancarme los ojos si vuelvo a verte con unas mallas tan apretadíííísimas y esas bragacas. Esto revienta mi texto, revienta el blog y revienta cabezas, lo sé, pero la vida es así, a veces nos tenemos que encontrar con tales esperpentos cada día y ¡quéascorl!

Jugar a no saber, jugar a lo prohibido, jugar a los médicos (grande). Jugar a tirar mis cosas por todo mi "espacio de trabajo", jugar a tirar la ropa por la ventana (one day). Me gusta jugar, ver el fútbol, beber mojitos con pajita y cubitos de hielo sin forma de cubo (con forma de pezoncillos), jugar al Street Fighter y correr borracha hacia una fuente. Me gustan las frases con doble sentido, me gusta Georgos Dalaras y me gusta True Blood. Me gusta acostarme tarde y despertarme aún más... Pero no aguanto la falsedad que me he tragado de ti.

Duermo de día, duermo con la soledad propia de quien duerme de día. Duermo pensando en despertar de noche y recorrer el espacio que nos separa para detenerme a dos milímetros de tus labios y ser testigo de como me maldices, de tus improperios y de tu odio. Duermo alimentando a los mosquitos y despierto y los vuelvo a alimentar. Me quedo sin sangre, pero la recuperaré en menos de quince días ya, cuando pueda volver a usar los colmillos (estos colmillos que me dió el primer vampiro, Eve, dicen, ¿no?). Duermo preguntándome qué canción va a sonar cuando el despertador intente hacerme salir de mi letargo. Y despierto sobresaltada con anuncios de autoescuelas (poki a poker). Mi vida es un sí o un no, no hay grises, no hay término medio. Y da miedo y lo odio. Y te quedio, aunque te odie como a un montón de osos rosas de peluche. Y a dos milímetros vuelvo otra vez y en sueños me como el mundo, mi mundo y no pasa nada, no me duelen los labios ni me tengo que sujetar la boca al reír. Estoy muy rica, más rica que nunca y tú estás muy rico, aunque te odiediediedie.

Voy a llorar de la rabia, voy a temblar de la ira y voy a convertirme en un puto pokemon como siga así mucho tiempo más. Necesito relax, dejar de verte cada día, bragacas.

Oh Lord, give her some good taste in clothes, please, I implore.



Miss ArránquenmeLosOjosORegálenleUnTanga*

lunes, 13 de julio de 2009

Día ciento catorce.

Na-na-na-ná, na-na-na-ná, ná.


Es demasiado tarde para cambiar, claro. Y yo quiero fumarme el Sol, bajo una Luna de media tarde a la orilla del mar en llamas en una mañana estrellada. No nos olvidemos de las estrellas fugaces que tan importantes son en estos casos. A mí ventana ya no llaman, está siempre abierta. Ya ni si quiera llego tarde a casa, es que ni llego. No puede ser. No he perdido el tiempo en vano, no he perdido el tiempo. Lo he malgastado. Pero también me han cantado canciones de amor en la Punta del Parque a la luz de las estrellas y con los pajaritos cantando.

Mañana puede ser el primer día de tu nueva vida si te lo propones. Y sí, lo puede ser. No matter what.

Y yo seguiré a lo mío, intentando no llegar tarde a casi todos los sitios, rezando para que pase algo que me impida cumplir los veinte (true story) y demás cosas que me hacen especial (como a cada uno de vosotros, o sea, que vaya especialidad).

Sorpréndete con lo que no querías admitir, con lo que no querías saber. Un día dices que ya no estás y te habla, al día siguiente no le importa nada de lo que le digas, ya está a por el otro, a ver qué tal. Bien, siempre fue tu fantasía erótica, now you can play too.

Mejor me callo, de callarse. De parar, de dejar de decir tonterías. Mejor me voy a saltar a la cama, a morderme los labios por no poder ñam-ñam y a odiarte/me en silencio por todas y cada una de las pequeñas ideas que pasan por mi pequeña cabeza día sí, día también.





Miss Morretes*

miércoles, 8 de julio de 2009

Día ciento trece.


Sólo porque tengas algo para leer.

Hoy me he dedicado dos horas (más o menos más) a jugar con este precioso programa de retoqueteo. Y sí, me enamoré de una tablita, pero telita la tablita. Tal vez esto lo hizo el destino, o no. Lo único que sé es que mañana no trabajo (mañana dice) y que tengo muchas cosas que hacer: peinar unicornios, esquivar tricornios, encontrar una cornucopia... No puede ser, siempre pensando en lo mismo. Necesito un tapón para mi pequeña botella de problemas... Para que no escapen, tengo un corcho aquí mismo, pero el corcho flota... y mi botella de problemas está llena de lágrimas, no creo que sirva, podría acabar flotando en un charco de miseria y desgana. A su lado posa siempre una Rubia Mexicana y al otro lado, una Rubia con aires de pitufo y ganas de fiesta veinticuatro horas. ¿Por qué nunca seré capaz de aprenderme todos los colores del Arco Iris? Supongo que mientras lo estoy mirando sólo me da tiempo a pensar en todo lo que me estoy perdiendo por estar mirándolo. ¿Cuántas cosas me he perdido en estos cinco minutos mirando al techo? ¿Habrá cambiado algo en el mundo? Supongo que sí, pero ¡qué estúpidos somos! Nadie nos pregunta si queremos seguir matando gente y nos seguimos creyendo el centro de todo. Algún día no sé ni lo que voy a hacer. Porque yo también he sido mujer, yo sé como son ellas, porque no no no. Se puede hacer whatever y poner cara de buenx. Y queda todo olvidado, no es así, las cosas no deberían funcionar así. Pero, al final, siempre es igual, porque "tirán más dos tetas que dos carretas". No exception. Mañana dejo de escuchar esta música veraniega tan pegadiza, I promise. Lo siento, no puedo más, mi cerebro está derritiéndose entre el calor y el pachangueo. Necesito descansar.




Miss LivingInDisturbia*

martes, 7 de julio de 2009

Día ciento doce.

Cierra los ojos. Cadena de tontos. Y un día encuentras diarios de hace años y te hacen sonreír todas las tonterías que eran lo más importante para ti en aquellos tiempos de pavo real. Real más que Juancar. En este momento un sigiloso grupo de hombres vestidos de negro están derribando la puerta de mi casa para romperme el cuello.

No puede ser verdad.

"Bajé las escaleras para abrir la puerta como en medio segundo, no es que mi casa fuese un palacete pero tampoco tenía treinta metros cuadrados. Cuando llegué al recibidor, reconocí un olor que no ero lo que se dice exactamente dulce pero que me hacía la boca agua. La abrí. Frente a mí apareció el ser más asqueroso que había visto nunca. Un hombre en apariencia, al menos. De piel más que pálida, los labios casi morados y una mirada sangrienta. Sus ojos estaban bañados en sangre al igual que yo lo habría estado en sudor si no hubiese estado muerta. En lo que se tarda en decir 'bú' tenía a Eneko cogiéndome de los hombros. Y ya sólo hubo silencio durante el minuto más largo de mi existencia (mi vida había acabado y no sé si está es la forma correcta). El vampiro de la puerta me miró sin apartar la vista de mí durante ese minuto, asintiendo con la cabeza, olfateándome como un perro. Y todo pasó muy rápido entonces. Se abalanzó sobre Eneko y antes de que yo pudiera hacer nada, la casa estaba llena de vampiros, cuatro de ellos sujetándome de brazos y piernas. Parece que ahora sólo uno de ellos no podría conmigo. Intenté hacer algo por ayudarle, pero no podía soltarme de mis ataduras de manos gélidas. Sólo podía ver de reojo la batalla que estaba teniendo lugar a un metro escaso de mí. En mi recibidor. Lo que sí que podía, era escuchar el ruido que estaban haciendo, sabía que esto atraería a los vecinos y empecé a gritar para advertirles. Sí, ellos podían ser enemigos, pero se unirían contra los humanos sin dudarlo, nos uniríamos contra ellos. Parecía que mis advertencias les abrieron los ojos, porque pararon de inmediato. Otra vez, podría haber parpadeado simplemente y haberme visto en la sala de estar. Ahora estaba en una silla, no sabía si había perdido el conocimiento durante el cambio de estancia o que realmente había sido muy rápido, lo importante era la situación, Eneko estaba en el sofá con el otro vampiro, el que parecía ser el fuerte y yo tenía cuatro de ellos (de nosotros) rodeándome.
- ¿Por qué lo has hecho? No puedes ir haciendo esto por ahí, Eneko, ya es bastante difícil mantener todo esto en secreto como para que encima vayas por ahí creando más, sabes que tenemos que acabar con ella, sólo hay otra opción y créeme que no te gustaría.- Hablaba el vampiro Jefe (supuse) y querían acabar conmigo, ¡bravo!
- Aún estoy aquí, así que si pensáis planear cómo acabar conmigo os agradecería que lo hicieseis telepáticamente o que me llevasen estos a otra habitación.
- No podemos acabar con ella, se me fue de las manos, ella no ha hecho nada. Estabamos... bueno, manteniendo relaciones cuando le mordí y me volví loco. Casi la desangro, no me quedaba otra alternativa, no quería hacerle daño, pero no podemos matarla, otra vez. - Eneko estaba tentando a la suerte desde mi punto de vista.
Esta estaba siendo sin duda la noche más surrealista de mi vida (bueno, que ya no era vida tampoco), nunca había visto tanto vampiro junto. Bueno, no había visto más que a Eneko y él no me había comentado que hubiese más como él, ni tantos como él ni que estuviesen tan organizados, porque estaba claro que el que había llamado a la puerta era el Jefe de todo esto. El que llevaba la voz cantante.
- De todas formas, has dicho que hay otra opción, ¿no? Yo he hecho esto, yo se lo he hecho, yo pienso cargar con las consecuencias. - ¡Qué caballero era este Eneko!
- La otra opción es que como Creador y Criatura, paséis juntos el resto de vuestra existencia. - Y el viejo se quedó tan a gusto.
- ¡¿Cómo?! - Pero yo, no."

A veces sientes que algo crece en tu interior, algo que te quema por dentro, algo que no puedes soportar. Es la ira. Es la angustia. Es el odio o también puede ser el rencor. Pero eso se me escapa a mí por el agujero que tengo en el ombligo al rato, es de gran ayuda para todas estas situaciones estresantes, sólo que suele tardar un poquito. La ira es demasiado grande para salir por un orificio tan pequeño de forma inmediata, primero hay que digerirla y luego ya...

Tengo una buena cosecha de semillas del futuro, semillas que serán malgastadas como el zumo.

Anoche soñé que entraba por mi ventana un escarabajo azul verdoso, que me picaba y me hacía vomitar palabras y palabras. Que me hacía llorar sonrisas enlatadas. Soñé que era azul verdoso porque me recuerda al mar que me recuerda al cielo y el cielo me recuerda a los fuegos artificiales de la noche de San Juan que no tuve que ver a cien metros (graciarl) y que me recuerdan a una ventana abierta y a una noche calurosa viendo películas hasta la madrugada y a una gata callejera cariñosa a ratos que me recuerda a lo bien que huele(s) cuando coges mis manos (ahá) y solventas mis dudas existenciales. Esto es una cadena, pero no es una cadena de tontos.


Miss ChainOfFools*

lunes, 6 de julio de 2009

Día ciento once.

Centoundici.

"Sono la tarantola d' Africa", Tiziano Ferro.

Miércoles 8 de Julio, mi día de San Juan. Día de hogueras controladas. Día de quemar mensajes de hace años. Quemar todo lo que me recuerde que un día fui Lafayette en un basement. Todo lo que me haga volver la vista atrás para encontrarme de frente a un muro. Sí, libertad o muerte. Felicidades. Prefiero no saber.

Y sábado de troquelación. Hay quién piensa que cuando te haces un pendiente en el ombligo se escapa la energía positiva de tu cuerpo, ya que ahí está nuestro centro (yo lo respeto, hay gente que dice que el hombre viene del barro y es casi peor, porque estos nos cobran a todos desde hace siglos), espero que ahora se me vaya toda la energía negativa. Lo que me quede de mujer.

Supongo que, después de todo, no está bien nada de nada.

El texto de hoy viene reciclado de hace un "poquito", con algún trozo de canciones.

And I wander like a dead
in a memory
of a light that one day shined.

What am I supossed to do today?

E non riposi piu'
Solo lo schermo e tu (e provo pena)
Tastiera e anima
Posso dimostrarti adesso che ha
Ben altre forme il sesso ... [Rosso Relativo, Tiziano Ferro]

Yeah?

Like the shadow of what I was one day,
of what I will never be.

I will never be it again, if it is true I was it once.

Y da vueltas...
Como un torrente de energía negativa que te recorre de arriba a abajo.

Y te hace vomitar lágrimas de sangre.

Like that you will never be.

Never.

Let me live again
Free
Like doves do
That nest in my window
My company
Everytime you go.

Let me live again
Free
Free as the wind
You taught me how to fly
And now
You cut off my wings. [Déjame vivir, Jarabe de Palo, autoadaptación anglosajona]

E dentro che succede
Se il cuore ha troppa sete
E fuori ti diverti ma nessuno me lo chiede
quanto è facile pensare al sole
come una distrazione
e maturando il mio dolore
mi trasformo in attrazione
catturato per mia distrazione
scelta o imposizione
ripetermi con convinzione
che la vita da qui sarebbe stata migliore
ma il migliore non resiste
e quanto è bello quanto è triste
dimenticarsi che il dolore esiste
che il dolore esiste [Tarantola d'Africa, Tiziano Ferro]

Do not know what to do.

And the only thing I know is...

Este silencio no vale ni una palabra, ni una sola. [Stop! ¡Olvídate!, Tiziano Ferro]

...que no puedo.

Stop! Dimentica! [Stop! Dimentica!, Tiziano Ferro]




La vida está llena de casualidades. Me da por ponerme la canción de la Tarantola y acabo leyendo una libreta de hace un par de años en la que veo este texto que casi no me describe ahora mismo (ahá) y está llena de referencias al italiano. OMFG.




Se acabó la fiesta por hoy, mañana, más.


Miss LovingTab*

domingo, 5 de julio de 2009

Día ciento diez.

A mí qué más me da, si me gusta el ron con cola. El tequila con limón, las rubias con guaraná y el vino con absenta. Quemando sudaderas para exprimir los malos recuerdos, para quemar el dolor que me ataca en los momentos de angustia. Condensa el odio en energía y revienta algún azulejo de un baño público. Que me come el rencor por los pies. Y nunca never.

A mí... a mí me da de más. De más demasiado. Dime qué me das. ¿Qué me estás dando? Me estoy volviendo loca.


Miss Breaking*

sábado, 4 de julio de 2009

Día ciento nueve.

Deja que mis dedos se deslicen por tu plástica y pálida piel, deja que presionen poco a poco sobre cada una de tus teclas, deja que se vuelvan eufóricos ante la llegada de la firma final. Deja que bailen a su ritmo toqueteándote. Déjalos libres y déjalos volar que yo te dejo que me mires cada día durante horas sin rechistarte, que puedes verme cada día quitarme la ropa y volver a vestirme más tarde. Que me ves dormir. Me ves soñar, reír y llorar (parece que ya menos, parece que ya nada, perdón). Mi compañero silencioso y frío, líquidamente hablando, aunque no seas un granizadodefresaconvodkanegrodebilletedecincoconvueltadeuno. [Quince minutos más tarde] Perdón, me he entretenido con mis piernas. Aunque sólo seas mi ordenador.

Hay veces en la vida en las que no sabemos cómo denominar algo. Cuando desconocemos el nombre de cualquier cosa. En esos momentos, siempre queremos saber. Pero, también puede suceder que no queramos poner nombres. Que el silencio valga para nombrar lo que queremos. Porque no hace falta bautizar a un pez para darle de comer cada día. No hace falta cosificar cada objeto que nos rodea poniendo tantas etiquetas como hacemos habitualmente todos y cada uno de nosotros. Dejemos un poco de relax al verbo. Some spare time. Se puede vivir a oscuras de forma intermitente. Pampallugues (castellanizando). No queramos saberlo todo, que siempre estamos ansiosos de más. Y el ansia no es buena.

Mañana más cama despegada, no cuento con consentimientos siquiera. Bueno, va, si no quieres...

Y ahora voy a darle a 'Publicar entrada', después a 'Ver blog', voy a repasar el texto y a corregirlo si fuerese (?) necesario. Apagaré el ordenador. Me quitaré la ropa, pondré la alarma para mañana y dejaré el móvil fuera de mi alcance para no quedarme durmiendo. Me meteré en la cama, cogeré el libro que estoy leyendo, leeré una frase y me rendiré porque los ojos se me cierran solos (he estado a punto de eliminar todo esto de una, cenquiu). Apagaré la luz y pensaré en todo lo que ha pasado hoy, como cada día. Y como últimamente, disfrutaré y sonreiré al recordar que hoy no nadie me ha hecho llorar. Daré gracias a los duendecillos que vengan a taparme y miraré de reojo a la ventana, que está abierta por si algún día te decides a entrar por ella.

Cierra los ojos, el día se acabó.




Miss Sepuedeserfelizconpocoymenos.

miércoles, 1 de julio de 2009

Día ciento ocho.

Hoy el Mundo se ha despertado envuelto en llanto, ¿dónde están aquellas libretas que tanto dicen de mí?

Creo que hay que aprender a ser feliz y a vivir con las pequeñas cosas de cada día... Descubrir un nuevo palíndromo. Encontrar trozos de canciones anglosajonas que suenen a castellano. Pensar que has visto algo que no has visto realmente, pero dar la vuelta para investigar. Y llegar a tu destino en el tiempo que dura una de las mejores canciones de la Historia. Y, ¿qué más da? Llegar a viejo sin arrepentirte de lo que hiciste o de lo que te dejaste por hacer. Y acoger perritos.

No estoy muy inspirada hoy. Ha sido un duro día duro.

Miss Japiberzdeituyu*