jueves, 24 de diciembre de 2009

Día ciento treinta y seis.

En estos tiempos de alegría, navidad y fiesta familiar sólo se viene a mi mente de viaje una palabra: ODIO.

Y que no, que no vuelvan los tiempos de pájaros, ventanas y brisas azules que me hacían volar. Pero si tú lo quieres, pues toma.

Me ca*o en todos los ministerios de mier*a de este pu*o país.


*Miss HatingRedFul.

[Se venden camisetas. Próximamente.]

sábado, 28 de noviembre de 2009

Día ciento treinta y cinco.

Agárrala con las dos manos, con fuerza. Con una mano acaríciale el cuello y déjate llevar. Cierra los ojos y siente cada centímetro de su suave cuerpo con la otra. Tan suave como la piel del Sol. Ahora empieza a tocarla más fuerte, más rápidamente, sin prisa pero sin pausa. Tócala hasta conseguir que cada uno de sus suspiros parezca una nota... compón una melodía infinita y tócala sobre ella. No le dejes respirar y siéntela como si fuese parte de ti. Ahora los dos formáis parte del mismo cuerpo, sois un mismo ser. No dudes en arañarla si te deja pero no hagas de sus gemidos una canción desafinada. No la dejes aunque tu cuerpo te lo pida con lágrimas. Para llegar a ser eterno hay que vivir toda una vida.
Ahora tú y ella sois un mismo ser.
Ahora tú y la guitarra sois un mismo ser.



Miss Lola*

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Día ciento treinta y cuatro.

Creando términos.

La creación de un nuevo término supone la aparición ( y necesidad de utilizar) de forma automática de su antónimo, de una palabra que defina a la idea opuesta a la que acabamos de nombrar. Ejemplos tales como "pequeño" - "grande". Si no tuviéramos una de las dos palabras, la otra perdería su significado. Es como si una palabra necesitase de la otra para sobrevivir. Ambas entran en una relación que las mantiene unidas pese a sus diferencias. ¿Qué conclusión sacamos de todo esto? Que el "blanco" no existe sin el "negro", que la "mujer" no existe sin el "hombre", que el "viejo" sin el "joven" no es nada... ¿Hablamos sólo de términos para designar palabras? NO. Y ahora viene mi conclusión, si cuando se crea un término se crea de forma automática su contrario, ¿qué hacemos creando términos como igualdad? Sí, lo sé, ¿qué fue antes? ¿La gallina o el huevo? Pero, ¿qué hacemos creando un "Ministerio de Igualdad" o "por la Igualdad" o como quieran llamarlo? ¿No es acaso retar a las leyes de la razón y tentar a la suerte hasta que algún estúpido cree el "Ministerio por la Desigualdad"?
Además se me plantean otras dudas, ¿por qué la gente que nos viene con el cuento de que "hay que concienciar a la población de que todo sea igualdad y amor de oso" es la que más se empeña en desigualarlo todo?
¿Por qué esa gente se empeña día sí, día también, en destrozar palabras del diccionario que nos han acompañado siglos llenos de Literatura, Historia, Música... ? ¡A nadie le puede sonar bien la palabra estudianta! ¡Es una aberración! ¡Un esperpento lingüístico!

Lo mejor son esas campañas publicitarias por la igualdad y contra la violencia de género. Para el que no la haya visto... Sale en primer plano una mujer diciendo: "De todos los hombres que haya en mi vida, ninguno será más que yo". Muy bien, estoy de acuerdo. Hasta aquí casi todo bien. Casi si tomas la palabra "hombre" con traducción directa del griego "anthropos, -oi". Pero poco dura esa emoción al ver que alguien utiliza esos términos tan etimológicamente correctos para referirse al ser humano. Sabes que el "Ministerio por la Igualdad" estará detrás de todo ergo utilizan la palabra derivada del "aner, andrós": hombre y sólo hombre, macho, varón. Bueno, llegados aquí, la campaña no es muy mala visto de una manera así como ¿etérea? ¡NO! Si tienes dos dedos de frente, te empieza a parecer casi bueno, pero deja de parecerte nada más. Y cuando ves como sigue el anuncio... deseas la destitución de alguien y la desintegración de algún ministerio. En la siguiente imagen (la siguiente a esa, depende de la versión; quizás sean varias vallas publicitarias...) se ve a un chico en primer plano y antes de que empiece a hablar sacas tus propias conclusiones: "Ahora es cuando el chico dice aquello de De todas las mujeres que haya en mi vida, ninguna será más que yo". Pero no, amigo, de nuevo el feminazismo ataca sin mirar y el chaval dice aquellas dulces palabras que me revuelven el estómago cada vez que las leo: "De todas las mujeres que haya en mi vida, ninguna será menos que yo". ¿Perdona? ¿Menos? Veamos:

· Sujeto A (mujer) dice que el sujeto B (hombre) nunca será más que ella.
· Sujeto B (hombre) dice que el sujeto A (mujer) nunca será menos que él.
A nunca será menos que B y a su vez, B nunca será más que A.
Por lo que: A será siempre más que B no CONTEMPLANDO LA POSIBILIDAD DE SER IGUALES en ningún momento.
En resumen:
A siempre > B y nunca A = B

Por lo tanto, este ejemplo no vale para una campaña contra el maltrato o por la igualdad. Más bien, contra la igualdad y por el maltrato por parte de la mujer al hombre, es decir, que en todo caso valdría para una campaña en defensa del movimiento feminazi, por la desigualdad de géneros...
La frase que dice la mujer no es tan grave si se lee en otro contexto, pero parece tomar otro significado cuando habla su compañero de anuncio. Y este último es el que dice la peor frase de la historia: "De todas las mujeres que hay en vida ninguna será menos que yo". ¿Por qué? Porque en esta sociedad tan moderna en la que vivimos, si el sujeto B hubiese dicho la otra frase, la que sería lógica en pos de la igualdad, los medios de comunicación se habrían vuelto locos relatando una y otra vez el maltrato a la mujer desde esta campaña.
En definitiva, alguien debería soltar a los perros protectores de la igualdad sobre la persona que tuvo esta penosa idea. Y recordemos gritar todos juntos, cada mañana que: "De todas las PERSONAS que hay en mi vida, ninguna será más que yo".

Otro ejemplo que me llama la atención es el de algunos anuncios de juguetes "para niñas". Seré breve.

El primero, dos muñecos, gemelos, niño y niña. Si a la muñeca le "das de comer" al muñeco debes darle también porque si no "llora". Y otras cositas parecidas. El muñeco se llama Malo. ¿Malo? Estupendo. ¿Cómo nos tenemos que tomar esto señores de la industria juguetera? ¿Como un insulto y una degradación al hombre? ¿El hombre es menos que la mujer y hay que hacerle sufrir para luego, tras confortar primero a la mujer confortarlo a él después? ¿Que el hombre es malo? Es bastante parecido a la realidad actual, el hombre es el malo en todas las historias. Hay que darle todo a la mujer para después, si procede, dárselo al hombre... ¿Cuántos puestos de trabajo hay para cubrir las bajas de las mujeres maltratadas? No es que defendía el maltrato, ni mucho menos, pero ¡ojo! ¿Y los hombres maltratados? Cuando un hombre es maltratado por su pareja tanto psicológica como físicamente, este está atado de pies y manos, cualquier movimiento en falso despierta la ira colectiva en contra de los maltratadores y pasará a engrosar la lista de los cazadores cazados a la inversa. En fin, buen ejemplo para lxs niñxs. (Si nos ponemos fatalistas con los anuncios de moda, nos ponemos fatalistas todos hasta con los de juguetes ¡oiga!).

Segundo anuncio, un muñecx cuyo carro se convierte en una cesta de picnic y las dos niñas que lo protagonizan se van de comida campestre, cantando una cancioncita y diciendo al final de la misma (al aparecer otra niña en escena) que se van al campo para cotillear y, acto seguido, empiezan a reírse de la tercera... ¡Eso es! Dando buen ejemplo de nuevo, lo que deben hacer las niñas. Insultarse entre ellas, ¡bravo! Luego habrá quién se sorprenda cuando las niñas de doce años tengan como mayor ilusión la de entrar en algún reality show.

Y el tercer y último anuncio, pero no por ello menos inexplicable. Una casa de muñecas. Una muñeca mamá, un muñeco papá y un muñeco hijo. Yo siempre quise tener una, pero un poco distinta de esta, a ser posible. También viene con música este, muy bonita, muy pegadiza la canción. Pero prefiero olvidar. En resumen, aparecen los muñecos realizando las tareas del hogar. La mamá muñeca acaba así la canción (diciendo al "padre") (es un acercamiento a la canción): "Haz la cama Manuel, ¡en mi casa mando yo!"

Cuando mis futuros hijxs nazcan, voy a reventar todos los televisores / todas las televisiones (se me ha pegado) que estén a mi alcance si el país sigue así. Lo siento queridos esquizoides, he de retirarme, siento náuseas y me duelen los ojos. Quiero seguir siendo estudiantE y clientE de todo cuanto me de la gana. ¡No a la explotación del diccionario!




Miss Lolita.

Puede encontrarme en la sección de verano-otoño de antaño.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Día ciento treinta y tres.

No hay más ciego que el que no quiere ver.

Puedo perder una tarde mirando el techo y estúpidos anuncios de preciosos zapatos por ciento cincuenta euros. Puedo perder una tarde escribiendo tonterías que no tienen ni cuerpo ni cabeza. Puedo perder una tarde pensando en el imbécil que arruina mi existencia. Puedo perder una tarde escuchando música demoníaca... pero nunca voy a perder una tarde leyendo un libro. Porque leer un libro no es perder el tiempo.

Pero, ¿a qué me dedico? Me dedico a pensar que voy a sacar algo en claro de todo esto. Me dedico a creer que voy a aprender matemáticas en dos semanas para tenerlo todo a punto. Me dedico a creer que los sindicatos valen de algo más que de paracaídas. Y me dedico, en definitiva, a perder el tiempo de soberaaaaana manera.

Podéis llamarme Miss Estúpida porque no doy más de mí. Soy imbécil y sensible. Y, si bien es verdad que en ocasiones toda mi sangre baja a mis puños, al final no pasa de ahí. No puedo más que mirar con furia al pasado y al presente (que también es pasado)... Con ira por saber que no hay nada peor que un tonto malvado. Un imbécil, un idiota. Y yo, tonta de mí, me dejo llevar por la maldad estúpida que me rodea. No ha podido conmigo de momento, no va a poder. Porque no me da la gana.

(Ahora es cuando me despierto y digo: no me lo creo ni yo.)





Miss H8.*

jueves, 29 de octubre de 2009

Día ciento treinta y dos.

El chico de la toalla me despertó una día de sobresaltos con un beso en la espalda.
El chico de la toalla me robó un mechero rosa.
El chico de la toalla me conquistó poco a poco.
El chico de la toalla me hizo volverme loca y escuchar gritos en la más silenciosa noche.
El chico de la toalla me hizo delinquir.
El chico de la toalla (hizo delinquir a más gente).
El chico de la toalla me llevó en su carrazo tirado por ¿veinte cv?
El chico de la toalla me dió Rubias de beber.
El chico de la toalla me empujó varias veces una noche.
El chico de la toalla no se cortaba una mier*a.
El chico de la toalla sabe hacer el Moonwalk.
El chico de la toalla me enseñó a resolver el Cubo de Rubik(y después se vio superado).
El chico de la toalla me hizo ver Star Wars en una semana.
El chico de la toalla me hace ser más freak cada día.
El chico de la toalla me cuida.
El chico de la toalla hace unas hamburguesas que ni ErrePunto MacPunto.
El chico de la toalla me lleva de viaje a cazar Civics.
El chico de la toalla me hace reír.
El chico de la toalla me tiene loca.
El chico de la toalla tiene dos toallas.
El chico de la toalla me deja su pijama.
El chico de la toalla quiere enseñarme a jugar al PES.
El chico de la toalla.


Miss TheOneWithThePinkHair.

martes, 27 de octubre de 2009

Día ciento treinta y uno.

El trauma de Heidi, versión no comercial.

Y Heidi le escribió un mensaje de texto a Pedro “¿Dónde estás? Te estoy esperando desde hace media hora, si no vienes pronto, me voy a casa de Clara.”. Era el cumpleaños de ésta última y habían quedado para ir a comprarle un regalo. Heidi había estado cosiéndole una colcha durante meses pero Pedro no había encontrado el regalo adecuado, si bien es cierto que había comprado varios a espaldas de Heidi, pero cuando ésta se enteró de que lo más bonito que había elegido eran unos patucos de bebé decidió ponerse manos a la obra para hacer un regalo que dejase en la sombra a Pedro, además, le prometió acompañarle para ayudarle a elegir uno, él sólo tenía buen gusto para los temas cabralicios.

Heidi estaba harta de esperar, vale que fuesen amigos, que llevasen juntos desde su más tierna infancia, pero era el cumpleaños de Clarita, sus dulces dieciséis e iba a llegar tarde por culpa del cabrero. Fue entonces cuando lo vio acercarse en la lejanía. ¡Qué tío! Su imagen representaba su profesión, iba peinado como una cabra… Lo que pasó después no es plato de buen gusto para nadie, por lo tanto omitiré la discusión que tuvieron los amigos en la que Heidi se acordó hasta de la madre de Marco, llamó hijodeunacabra a Pedro y le pegó varios puñetazos y patadas en lugares bastante importantes para que un hombre mantenga el equilibrio, su centro de flotación, digamos... También añadiré – no por hacer sangre, sólo por el hecho de informar de lo sucedido – que para separar a los salvajes quinceañeros estos, tuvieron que presenciarse varios soldados del Cuerpo de Paz que se encontraban por la zona. El altercado acabo con varios heridos leves, dos heridos graves colganderos (entre ellos otro herido más) y Heidi despeinada y furiosa.

Como esta historia – y todas las dedicadas al público infantil – tiene el amor como trasfondo, diré que tras la disputa, Pedro y Heidi se fueron a comer unos gofres con chocolate y nata montada sobre el chocolate y fideos de chocolate sobre el chocolate y la nata montada sobre el chocolate. Después se fueron de tiendas y encontraron – en una fábrica de Prada – un bolso monísimo con unos zapatos a juego. Obviamente el regalo lo eligió Heidi que es una mujer. Con esto no quiero decir que tuviese buen gusto, que también, si no que tenía bastante mala leche y sabía que Pedro lo iba a pasar estupendamente bien para terminar de pagar el regalito.

Sin más, se dirigieron con sendas amplias falsanrisas hacia casa de Clarita, dispuestos a darles los preciosos regalos. Al llegar, algo sorprendió a Heidi, ¡la Rubia tenía un chupetón en el cuello del tamaño de una catedral! Además no se molestó lo más mínimo por su tardanza, no prestó atención a la colcha que Heidi había elaborado con todo su amor, no dejaba de mirar a Pedro en todo momento y de poner ojitos en blanco y éste, se pasaba el rato mirando el suelo con aire bobalicón. Heidi estaba incómoda… de pronto algo hizo clic en su animada cabezuela y un gran (Modo control parental desactivado) “¡Serás pu*a!” se apoderó de su pequeño cuerpecillo. De pronto todo encajaba: Pedro había llegado tarde, eso había hecho que ellos llegasen tarde y Clara parecía no haberlo notado. El chupetón, las miradas… Y a la Rubia… ¡aún le temblaban las piernas!

Esa fue la última vez que se vio con vida a toda la gente que había en la fiesta. Sé que puede ser difícil creerlo, pero Heidi se volvió loca, había vivido toda su vida enamorada en secreto del cabrero para acabar así. Decidió en un arrebato de apasionada locura (según los informes médicos) que si Pedro no era para ella, no sería para nadie. Fue al granero más cercano (sí, ¿qué?) y cogió una gran motosierra Greenkut GS4100110… No quiero ser escatológica, no quiero que me pase lo que a Saw VI, por lo que dejaré a vuestra libre imaginación lo que aconteció después, bien y como reza la sentencia:

“A Heidi su estado de enajenación transitoria no la exime de pagar lo que hizo (el juicio se celebró a los dos años) aquella tarde invernal (dada la situación geográfica, cualquiera) por lo tanto, este juzgado la declara culpable de la masacre y la condena a pasar los próximos setecientos cincuenta y ocho (758) años cualquier prisión de alta seguridad (sí, ya sé que Heidi era menor cuando cometió los crímenes, pero es que se pasó…).”

Por supuesto y a día de hoy – han pasado cinco años desde el incidente – ,Heidi se encuentra en libertad sin cargos gracias a los nuevos Ministerios de Igualdad y de Apoyo a la Estupidez Pública y actualmente, tras su paso por la casa de Gran Germano, se gana el pan vendiendo sus intimidades en programas de televisión y prensa (de dudosa reputación), además de haber protagonizado una película de las que ponen en AntenaTrix a la hora de la comida familiar los domingos, un par de películas pornoeróticas y de haber salido en la portada del Interview.

Así son las cosas y así seguirán empeorando en este nuestro propio paraíso de las oportunidades. Informando al mundo desde Albashete, MissLess.

*Nunca tan poco, me dio tanto.

sábado, 24 de octubre de 2009

Día ciento treinta.

Tengo ganas de morir de forma mínima y resucitar agotada en tus brazos. Perder todos los sentidos en un sentido segundo. Primero quiero saber el significado de todo lo que me rodea. Quiero comer libros y respirar conocimiento. Pero luego... luego quiero correr en un mar oscuro rodeado de playas de ardiente arena. Más tarde quiero paladear el sabor del Saber. Quiero nadar en un mar de dudas sin resolver, sin respuesta, para acabar riendo a carcajadas cuando sepa que nada la tiene. Quiero gritar con la mirada y ayudarte a salar el mar. No ahogarme en este río ni en ningún otro. Perder el miedo a las mariposas. Cantar canciones con los ojos abiertos y saber que hablar bien no cuesta nada. Quiero jugar a cazar lágrimas sin miedo a dejarlas huir. Te llevaré a un mundo donde todo es gratuito, donde llorar da risa. Y las carcajadas son más atronadoras que cascadas de lava. La repetición sigue siendo un recurso. Y quiero comer oxímoros con ton y son y sin dudas. De un ebúrneo color ébano. Cómete tú el amor que yo tengo un jardín de tontos. (Apenas escribo con música de fondo).

Me da igual que en tu memoria mi recuerdo sea verde azulado. Me da igual que en su memoria mi recuerdo sea gris. Si lo que me importa tiene nombre de canto latino, nombre de la que protege al hombre, de mensajero aliplumado, de filosofía rusa y también de huésped germano. Y con estos cinco nombres puedo pronunciar dos palabras.

There's a natural...

Y nada más natural que esa pequeña muerte que nos espera en un par de días. La lengua francesa es sabia y la savia, elemento vivificador es. Hay que conocer a cientos de personas para conocer a una persona adecuada y discutir con esa persona para saber que es la persona adecuada para morir de forma natural. En ese pequeño fenecer. En esa transición a un estado de psicodélica locura por unos instantes si me dejas que te lo explique más tarde. Recógeme a las seis y media y te enseñaré lo que es morir por amor y el por qué de los "amantes amentes".

Nada nunca está de más y ya sabes que lo demás ya no importa.



Miss NoRegret*

martes, 13 de octubre de 2009

Día ciento veintinueve.

Para nada caras largas ya. ]

Cuando estuve en el desierto del Sáhara hacía frío y he esquiado en manga corta en La Masella. En el desierto, además, había cobertura. ¿Existe algo llamado Monarquía Democrática (un insulto a la palabra)? ¿Sabe el cielo que la Luna es azul del otro lado?

¿Existe el dolor?




*MissLess

sábado, 26 de septiembre de 2009

Día ciento veintiocho.

Sólo una aguja pinchando mi burbuja de sueños puede despertar al blog del estado de stand by en el que se encontraba.

Yo no quiero ser castigada por querer besar al Sol como Ícaro, que se derritan mis alas y caer a un mar del que nazca una isla con mi nombre. ¡Prohíbele a la Luna salir todas las noches después de una vida llena de alcohol y desenfreno si eres hombre! Dile al Sol que hoy se quede en casa, que necesita poner nueve lavadoras. Dile a la letra "s" que deje de ser tan sinuosa (1.adj.) como yo (2.adj.). Dile a todos los pájaros del mundo (con paquete de tabaco o no) que dejen de volar una vez a la semana. Dile a los peces que, a partir de ahora, no podrán pasar todo el día en el agua, que hay demasiadas cosas que hacer. Pero ya es demasiado tarde para desacostumbrarme y el cambio será fatal.

No hace falta decirle al Sol que produce quemaduras en la piel, él ya lo sabe. No le digas a un algodón de azúcar que es dulce, es obvio. No vengas a hablarme de Cenicienta o Blancanieves. No intentes cambiar la personalidad de alguien por medio de una sopa de agua y pan. Egoísta, egocéntrica, misógina, perfeccionista, mandona, celosa e imbécil. Esto último es sólo comparable a la grandeza de la Torre Eiffel.

El juego sólo se acaba cuando tú quieras que se acabe.

Y ya lo he vuelto a perder.



*Miss Prepárateparaloqueviene,mona.


¿Por qué me gustan las cosas tan jodi*amente difíciles? ¿Por qué no podré conformarme con poco como los demás? Odiar es una cosa de dos, pero no me hace falta nadie para odiarme a muerte por todo lo que me estoy haciendo a mí misma. Se acabó ser así (y no hace falta que diga que es mentira...).

jueves, 3 de septiembre de 2009

Día ciento veintisiete.

Veces te voy a decir lo que vas a leer. (+++)

Pensaba escribir sólo dos palabras, sólo dos palabras que dicen mucho más que mil veces por mil. Dos palabras que cuando rozan mi piel la hacen estremecerse y dos palabras que pueden hacer saltar lágrimas de miel de estos ojos que tantas cosas han visto. Dos palabras que me pueden hacer enmudecer aún cuando más tengo que contar. Dos palabras que tienen tanto significado y que significan tanto cuando no te las dice nadie. Dos palabras que pueden hacer sentir al Mar pequeño y a la Luna verde. Dos palabras que me vuelven la cabeza del revés y que me hacen desvariar en mi locura. Dos palabras tímidas y aladas que no saben cómo salir del pecho de mi erastés y que ahora vuelan en mi cabeza. Y no me quedaré sin decirte esas dos palabras. Tengo todo lo que quiero. Dos palabras.


Dos palabras.





Miss Andnowyouhavetokissmerighthere*

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Día ciento veintiséis.

¿Perdón? ¿Alguien podría explicarme por qué el mundo es tan pequeño? Y si no, da igual, me encanta. Internet hace que me vaya a explotar la cabeza de la emoción, a veces. Me van a matar los recuerdos porque ahora no me cogen... ¡Ah!

[31_Ago]

Hay una cosa que te quiero decir, que es importante... ¿Qué más me/te da?

A parte.

¿Dónde has estado durante todo este tiempo erómeno? Te convertirás en erastés antes de que de tu pecho brote una puta palabra.

Y no me odies si el olvido me hizo amar al Odio.

¿No te suena Medusa? Los mismos efectos tienen estas palabras sin transcribir sobre quien osa sobre ellas sus ojos posar.

Nunca vamos a volver a sentir, nunca vamos a saber cómo o si nos ha dolido... ¿Por qué tenemos entonces tanto miedo a esa transición a otro estado físico (meta-...) llamada "muerte"?

Algún día mis abandonos te darán de comer.

-·-

[Hoy]

Dejadme espacio que necesito pensar. ¿Acaso me encuentro en ese estado de estupidez transitoria? ¿Va acaso a durar ese estado para siempre? ¿Voy a poder seguir escribiendo si intento no volver a juntar las palabras "acaso" y "estado" en la misma frase? Sea como fuere, sí. Lo estoy. Estoy volando todo el día. Estoy buceando en un mar sin color sin saber nadar. Y las flores me huelen mal. Tengo cara de imbécil (aún más) y me cuesta respirar si te miro porque la sonrisa me tapa las nostrils. En este momento me siento tan alta que si tropezase podría partirme el cuello y todo por la culpa de una Rubia (una detrás de otra) y todo por la culpa de un mensaje (tuentisaje, uno detrás de otro) y todo por la culpa de unos vídeos (unos detrás de otros) y todo por tu culpa.

Soul.

Quiero salir del cuerpo y volar hasta entrar por la ventana por donde se cuelan los gatos para llegar a tu cama. No ver ninguna Luna en una noche de dos (y de dos lunas). Y dejar de respirar un segundo si el Estornudo marca un gol y me deja sin cenar de gratis. Y todo lo que quiero hacer no hace falta ni escribirlo porque lo pienso hacer mañana.

Muy buenas noches y gracias Anónimo por esos grandes comentarios.




Miss ¿Quévasahacertú?¿llenarmelanevera?*

sábado, 29 de agosto de 2009

Día ciento veinticinco.

*Annie are you okay?*

No, no estoy bien. Y vuelve a echar humo la tecla efecinco. Me da igual lo que penséis de mí y de todas las cosas que no he hecho en mi vida (menos mal que no). Da igual.

Y un día voy y te digo algo como lo que te digo y en general digo al mundo y la lío y no pasa nada. Lo mejor es ver como el Barça gana su segundo título de la temporada rodeada de rottweilers madridistas. ¡No lo celebres! ¿Que no? Ya.

Me despido del mundo, cuando vuelva a abrir los ojos seré una nueva persona. Amiga de sus enemigos y enemiga de los demás. Te quedan cuatro minutos para demostrarme que no, que sí. La batería dice que está muriendo.

¿La pesadilla convertida en sueño se volverá realidad?





Miss Déjameescribirconunpocomásdebateríaotrodía.

viernes, 28 de agosto de 2009

Día ciento veinticuatro.

Un ángel me dijo que me iba a querer mil veces hasta que llegase mi número de la suerte y me hizo volar en un mundo de nubes acorazonadas con forma de dulce francés. Me querría una vez y media al día. Esperé con ansia, sin poder dormir, la primera y aún...

Me estás matando sin decir ni mú. And you know it.

Y lo que siento en el pecho no es dolor ni es locura. No es que quiera esos bonitos zapatos de dos cuarenta y nueve. Ni ese feo anillo de precio desorbitado (aunque no sean unos ojos). Dame ocho letras y déjame jugar con ellas que con eso me conformo (y un beso en el cuello cada mañana). No quiero más.

¿Qué tiene la Zarzamora?

Ni el alcohol hizo que pudieses mentirme con dos palabras.








Miss S. Criminal*

martes, 25 de agosto de 2009

Día ciento veintitrés.

[17 - Ag]

Ayer vino la mariposa a mis sueños y me dijo que ella no quería morir... ¡Maldita mariposa caprichosa! ¡Qué imbécil eres! ¡Y qué loca!

No pasa ya nada si os tengo firmadas en la mano, pequeñas. Ya sois mías y nadie nos puede... ya te veo luego más tarde si quieres, pero acuérdate de no hablarme de ogros porque me asusto y me da por correr. Y no me · y no me digas que no.

¿Y quién es él? Pero si ya no se quién soy yo. ¿Cómo voy a saber... ?

Y normal que luego me llamen loca si es lo que soy. Loca más que loca, como la mariposa muerta por ¿obsesión? .

Enamorarte no es olvidarte cuando salgas de fiesta... (eso digamos que es una reflexión que no me toca ni de lado, sobre los amores de gente que me rodea [sin revolverse]).

-·-

[23 - Ag]

Y no era tu sombra la que me seguía, era la mía. ¿Se deshace alguna vez el hielo al rozar tu piel? Y llámame cruel, dime que estoy loca, en el fondo todos lo estamos y todos necesitamos que nos LO digan.

-·-

[Hoy]

Sabed todos que la tan temida "Gripe A" (pandemónium que te crío) se está extendiendo con tanta rapidez debido a que todos los incendios que se están produciendo este verano, están siendo muy VIRULENTOS (escuchado dos veces en las "noticias"). (País de catetos.)

Si me da igual todo lo que sea mentira y si sólo me importa la verdad... ¿Por qué me importan las cosas sin importancia?

*Me mudo al Infierno si me lo pides*

Y dijo Baco que el vino curaría mis heridas, las cerraría y las haría sanar. Sigo bebiendo cada noche de su bota. Sigo perdiéndome en Italia si me da por comer recursos lingüísticos. Sigo llorando sangre por la mañana y bebiéndola por la noche para recuperarme. Sigo siendo un vampiro encerrado en esta vida sin final. Y sólo pienso en las palabras de Baco. Ya me parecía injusto el mundo, mucho más ahora con la mirada clara y los ojos bien abiertos. Sólo mis amigos saben saber qué decir cuando mi vida pende de un hilo de vino. Mis labios morados y mi piel marchita, cada día más. Antioxidantes naturales que no alcanzo a distinguir en el placer de vaciar una botella. Baco me dijo que el vino curaría mis heridas, que las cerraría... ¡que las haría sanar! Mi familia me repudia, mis amigos huyen de mí. Mis heridas siguen abiertas y cada día Soledad intenta cerrarlas con sus dulces lágrimas en algún oscuro rincón.

Nocturnidad, alevosía, locura a flor de piel y maldad en las pestañas. No se cumplen mis deseos pero ya casi me da igual. Tengo casi todo lo que quiero (y el "casi" es un sueño que en un par de años haré realidad). Y no me voy a callar y a no decirte lo que te quiero decir, lo he vuelto a hacer. Porque no me da la gana.

Mírame a los ojos y niégame que corren las palabras hasta tu boca. Let them flow.

¿Contento?

*Lola nunca ha estado tan segura de lo que quiere como ahora.*



Miss Vamosalosjuzgadosdeguardia.

lunes, 17 de agosto de 2009

Día ciento veintidós.

El amor enjoyado me repugna.

Porque si dejo volar el amor de mis puños... no respondo. Amor total firmado con gotitas de sangre... Que no me cieguen los tangos porque las cosas no son así. No todas son prostitutas vendiendo sus cuerpos en la noche, no se están poniendo en venta bajo la luz roja al refugio de la oscuridad. Demasiada importancia para demasiadas tonterías... blablablá.

Sabe a gloria el mar y a sal el Sol y yo me pierdo en la dulce noche lamiendo una Luna de miel. Y, ¿qué más da que no sepas abrir una puerta cuando las ventanas están abiertas? Cuestión de no creer en la suerte y tener tres kilos en casa.

No te preocupes, a nadie le importan tus victorias, sólo te preguntarán por las miserias, pero no te preocupes. Podrás arrancar la Luna del cielo para llamar la atención pero ellos sólo verán que, del esfuerzo, te sangran las manos. No intentes llamar la atención contando lo bien que te va cazando mariposas. Ellos sólo se alimentan de tus miserias (sobretodo de lo mal que aparcas el Porche). Por eso, lo único que hay que hacer es presumir y que los consuma su envidia.

No te creas que nos hemos olvidado de lxs romanticonxs. Seguimos queriendo que nos despierten con besos. Que nos abracen porque sí. Que alguien se atreva a pronunciar esas dos palabras tabú para nosotrxs. Que nadie nos pueda estropear un día porque al dar la vuelta detrás está esa persona que nos sujeta. Pero... es mejor ir de durx por la vida, no te dejaré ver lo que siento para que no puedas hacerme daño, aunque con ello me prive de todo lo anterior. Sí, así mucho mejor. (Mentira y, encima, llego tarde.)

Señor Javier, estoy de acuerdo con usted, pero yo le cuento mis chorradas a mi blog, para saber qué piensa mi ordenador de todo esto. Y que nadie conteste es lo peor. Alguien me dijo que es peor la indiferencia que cualquier otra cosa.

Y soñé con una mariposa llorando en el pétalo de una rosa, no tenía miedo de la lluvia que estaba empapando sus delicadas alas, tenía miedo de caer dentro de la flor. Pero no quería alejarse de ella. "Huele tan bien", me decía. La locura estaba cegando a la pobre mariposa, aunque seguía siendo tan cuerda como en sus buenos tiempos. No quería morir, pero sabía que si seguía llorando en el pétalo de la rosa, acabaría acabada. "Es tan suave", me empezó a contagiar su locura pero lo superé, intenté convencerla de qué era lo mejor para ella, pero no quería escucharme, simplemente me miraba de soslayo mientras decía que nunca nadie le había dado lo que le daba la rosa, que nunca nadie... No pude hacerle abrir los ojos, no quería escucharme. Esa mariposa murió ahogada en el interior de una rosa inundada por la lluvia, pero murió feliz porque nadie pudo evitar que viviese su sueño.

Dame una "a" y déjame que me monte una historia que detrás vendrán las demás...

Cualquier día, todo esto, todo, esto... Y si no lo has entendido ya es porque no debes entenderlo.




Miss Letmethinkaboutit.

martes, 11 de agosto de 2009

Día ciento veintiuno.

Como el mar a las ballenas. Y gundesmontir si todos los días son así, por la calle de la amargura... Y cállate que me desconcentras y no sé qué decir a parte de "espera"... O échame con disimulo. No me mires que me da...

Right here.

Let me see your heart is not grey.

Se paró el tiempo sin que me diese cuenta. Y los rayos de Sol bailaron a nuestro alrededor para perderse en la noche.
Y la mariposa que hace que se pierdan los niños, me hizo perderme a mí.
Mariposas violeteadas... Horror y no poder decir que no quiero, porque sería mentira.

Y siguen allí donde habita el olvido, volando alrededor del corazón de los que no quieren querer. Nos siguen allí donde podemos volar sin alas si nos lo proponemos. Sin alas pero alados.

Filosofando desnuda sobre nubes de hormigón.

Y mañana se acabará el baile de máscaras, ya está bien de esconderme, estoy harta de tener miedo a tener miedo cuando lo peor es encontrarse conmigo. Mañana las máscaras serán historia y tendrás que despegarte de mí.

Y volverán las golondrinas a colgar... porque quieren que llegue el invierno para meterse en tu cama. Tan cerca, tan cerca que me da igual lo demás de momento, quiero decir, que a las golondrinas les da igual lo demás de momento.

Tarde o temprano, vas a acabar conmigo, te pongas como te pongas.





Miss Déjamevivir.

martes, 4 de agosto de 2009

Día ciento veinte.

"Me da igual lo que digas, sólo quiero arrancarte el corazón y comérmelo." Me lo dijo a la cara, sin dudar porque había ido a buscarle, a enfrentarme con él.

Y me quedaré sin aire y vendrán volando las palomas a por mí. Y mis brazos se convertirán en alas si me dices que te vas.
Un sueño entre las nubes y un viaje de ida sin pagar.

Llévame donde me pueda esconder del tiempo en un bolsillo junto a un reloj de pared desmontado gritando improperios en la noche porque me gusta perder la cabeza de vez en cuando. Déjame viajar a Febrero para poder escribir lo que quiero. Déjame viajar en el tiempo otra vez y detenerlo y que no pasen los años, que sólo pasen los segundos y déjame un segundo a tu lado hasta que te canses de mí. Si en realidad todo pasa y nada queda presente, el presente es el pasado.

Efímero.

Y mañana me dirás que me dijiste que no sabías saber querer y querías querer saber y cualquier día me crecerán los dedos y aprenderé a tocar el violoncelo, pero hasta entonces me conformo con no repetir la palabra "indicar" tres veces en un mismo párrafo (a no ser que sea de una forma divinamente poética).

No quiero espacios que me ahoguen ni ser una chica presentable, quiero ser lo contrario, todo lo contrario y a la vez dejar de ser lo que he sido hasta hace unos meses. Quiero tener una cabeza sin pájaros, sin nubes, sin cielo azul y sin rinocerontes rosas. Quiero dar vueltas de campana bajo el aire que me da un ventilador y bañarme en el sudor de la inconsciencia alcohólica sin alcohol. Llegar al Sol besando la Luna. Y acariciar las estrellas con amor y volverme loca y querer querer querer querer querer todo ya. Y escuchar a un viento borracho de Rubias decirme todo lo que quiero oír. Subir al Cielo por la escalera de emergencia para decirte todo lo que quieras saber de mí. Y bajar al Infierno por la puerta grande, rodeada de la Señora Injurias y la Señora Calumnias, precedida siempre por la Señorita Envidia para poder cogerte de la mano y arrancarte el reloj de muñeca.

Se acabó el tiempo, se paró el tiempo. El mundo ha dejado de girar. Ya no hay más día y noche, sólo un futuro crepuscular. Ya no se derriten los polos. Y los filántropos se comen a los licántropos. Los misántropos pasean de la mano en pareja por la orilla de la playa. Y todo el mundo se centra en su propio universo. No hay más. ¿Qué más quieres?

Si todo fuese tan fácil como soñar... puedo parar el tiempo y poner el mundo en tus manos si eso es lo que quieres.





Miss LetItFlow*

martes, 28 de julio de 2009

Día ciento diecinueve.

En el siglo diecinueve me siento a veces.

Entre los árboles puedo distinguir una sombra que me persigue, sigo sabiendo que todo esto es un sueño, pero quiero llegar hasta el final, quiero saber qué es lo que me está siguiendo. La Rubia se ha quedado hoy en el Infierno, dice que ya le tocan los seis meses allí (¡la que lió su madre, leches!). Odio sudar y estoy corriendo bañada en sudor. "¡Estoy cansada de huir de ti!". Me doy la vuelta y voy a correr hasta que mis pulmones amenacen con salirse por mi boca. Hoy voy a perseguir a mis temores y a luchar con ellos. No quiero más mosquitos en mi vida, no quiero más vampiros. Quiero olvidarme de todos vosotros y mañana volver a verme reflejada en una pantalla de gundesmontir. Sigo corriendo, pensando en que ya estoy casi, estoy a punto... Y apunto... maneras para morir.

Siempre que quiero luchar contra mis temores viene alguien a matarlos y me mata.




Miss Llenita.

viernes, 24 de julio de 2009

Día ciento dieciocho.

Por la carretera que conduce al Infierno. Cogidas de la mano y aguantando la tempestad. La lluvia me cae por la cara y baña todo mi cuerpo. Silencio. Sólo hay oscuridad, pero no tenemos miedo. Sé que al final me espera una negra de ciento veinticinco. Y cuando consiga llegar a ella podremos huír de todo lo demás. Silencio. Y una sonrisa en esta oscuridad. No tengo miedo, quiero creer que no tengo miedo. Pero alguien parece que nos sigue. ¿De dónde salen esas voces? No hay nada allí, no hay nada que nos espere más que la negra preparada para volar. Pero detrás de nosotras sí que hay alguien, alguien que no sabe qué quiere. Nos persiguen el dolor, la envidia, la vergüenza y la venganza. Las drogas se han quedado atrás. ¡Rubia! ¡Corre! Vamos a refugiarnos al Hotel California. De pronto un sueño despierta entre las sombras de la memoria, era simplemente eso, un sueño. Y te despiertas, empapada en sudor. No, vuelvo a estar allí, detrás del hotel, en la piscina. El agua parece cristalina, pero va más allá de eso... no es agua, es puro cristal, pero sólo lo descubres cuando ya has saltado dentro. Y lo que salpica es tu sangre. Intentas salir de allí, pero con cada brazada sólo sientes más dolor. Nadie va a salvarte, recuerda que no le importas a nadie. ¿Dónde está la Rubia? Está dándose a otro, date por perdida. Cuando vas a dejarte vencer una luz aparece de la nada, es el Sol derritiendo los trozos de cristal. Todo a tu alrededor se convierte en un líquido rojo. Y hay cuatrocientas cincuenta y dos heridas en tu piel. [Thank Godness] Y no puedes más y lo único que quieres es salir de allí llorando.

Agobio.

Sólo quiero alimentarme de otra persona, ya que todos los mosquitos de la provincia están acabando conmigo. ¡Piedad! No puedo ni pensar entre tanto picor y dolor. No puedo, sólo me puede inspirar un hombre con una radial. Todos los recuerdos quemados por esas chispas. Ese olor...

No puedo, no, puedo. No, no, no. Sí, ¡qué cojonxs! Vamos a ver. Vamos y ahora vemos. No puede ser que sea el centro de atención de tantos universos paralelos, no quiero, en serio, me da igual tú vida y la tuya y la tuya y la de aquel, ¿qué os pasa conmigo? ¿Qué pretendéis? Si yo fuese una barriobajereta como vosotros pues... pero no, nain nain nain. ¡Que me olvidéis cohona!






Miss FTFW

miércoles, 22 de julio de 2009

Día ciento diecisiete.

No he perdido el norte, ya no me encuentro ni el sur. Estoy con los pies en la cabecera de la cama y con la cabeza en las nubes. No puede ser que mi mente no sepa volar, no puede ser porque tengo vértigo. Cada palabra me hace sonreír. Y me encuentro hoy en un estado de felicidad acompañado con cara de tonta (más de lo habitual). No me quieras ver cuando no quiero. Pero quiéreme cuando menos me lo espere y me harás llorar. Un momento, si ya no sé lo que es llorar. Hace tantísimo tiempo que no derramo una lágrima con la frecuencia con la que lo hacía antes. ¿Cómo se hacía?

Me duelen los ojos, de la luz, pero me da igual. Es bueno sufrir si sacas algo de ello, como aprender que todo lo que... no... Bien. Lo mejor es insultar. Sólo hablo en uno de mis posts de un bosque, la verdad es que me encantan los insultos de mercadillo. Espero, por lo menos, que los míos tengan un poco más de gracia, licenciado.

Lo voy a dejar porque no me quiero reír más, además se me acaban los recursos para insultar a la gente (a lo mejor es que no quiero), total, como sólo soy una teleoperadorilla del montón...

Mañana vuelvo, espérame con la sonrisa de oreja a oreja y los brazos abiertos.



Miss Ieatyou.

lunes, 20 de julio de 2009

Día ciento dieciséis.

"A ti me encomiendo en esta difícil..."

Yo no soy ningún tipo de pastor, ni lo quiero ser, sólo quiero llegar a ser y dejar de ser. Como los tres tragos de té. El primero amargo como la vida, el segundo intermedio como el amor y el tercero dulce como la muerte. Pásame el azúcar, graciarl. Sufro demasiados trastornos, la verdad, pero es horrible ser tan hipocondríaca. Menos mal que me hago cuidar. ¿Cuatro estrellas? Eso casi me hace llorar, la verdad. Se llama felicidad, no sé quién lo ha hecho, pero gracias. Y muchas gracias más para ti, gracioso.

Mañana también podría ser un día distinto si despierto con alas, rodeada de plumas. ¿Blancas o negras? El destino está ahí, está la decisión de si ser o no ser, de vivir o no vivir. Mañana me cuentas todo con más detalle Destino, porque hoy no puedo más.

Creo que no puedo dejar de. Y prefiero que. Y mañana, cuando hable con el Destino me dirá de qué voy a morir y cuándo. A partir de entonces, mi vida será una travesía hacia el final, sólo que ahora el final será conocido. Será un viaje de aventuras, sin pensar en dolores ni por qués. (Llámame Lola). Y se acabó todo.





Miss Lolita.

jueves, 16 de julio de 2009

Día ciento quince.

[Sou asixe mia kalitery ankalia.]

(No, no puedo, lo sientorl.)

Lo prohibido no es que sea tentador, es que es lo único que nos llama. ¡Ay! Si te janderpagüer... Algún día se me cae la cabeza en un contenedor y luego me acuerdo de ella de camino a... Creo que mi mundo dejó de ser mundo hace mucho tiempo, ahora sólo es un conglomerado de sentimientos sentidos por la misma estúpida sentimental, a veces, sólo una cosita me empuja a escribir y. Cuando las frases acaban en punto, mal asunto. No me gusta que me corrijan, pero me encanta. (s). Porque puedo aprender cada día. Bien, enegésimo no existe señora y enésimo no es once. Pero, es genial. Siguiendo a lo que seguíamos. ¡Cómo odio odiar de oídas! Y me corto los dedos, me corto los dedos por Lolita, por tonta, por imbécil y por no matar con palabras a alguien que no sabe vestir. Me corto los dedos por no degollar con el teclado. Me los corto y acabaré teniendo que cortarme la lengua, pero después de arrancarme los ojos si vuelvo a verte con unas mallas tan apretadíííísimas y esas bragacas. Esto revienta mi texto, revienta el blog y revienta cabezas, lo sé, pero la vida es así, a veces nos tenemos que encontrar con tales esperpentos cada día y ¡quéascorl!

Jugar a no saber, jugar a lo prohibido, jugar a los médicos (grande). Jugar a tirar mis cosas por todo mi "espacio de trabajo", jugar a tirar la ropa por la ventana (one day). Me gusta jugar, ver el fútbol, beber mojitos con pajita y cubitos de hielo sin forma de cubo (con forma de pezoncillos), jugar al Street Fighter y correr borracha hacia una fuente. Me gustan las frases con doble sentido, me gusta Georgos Dalaras y me gusta True Blood. Me gusta acostarme tarde y despertarme aún más... Pero no aguanto la falsedad que me he tragado de ti.

Duermo de día, duermo con la soledad propia de quien duerme de día. Duermo pensando en despertar de noche y recorrer el espacio que nos separa para detenerme a dos milímetros de tus labios y ser testigo de como me maldices, de tus improperios y de tu odio. Duermo alimentando a los mosquitos y despierto y los vuelvo a alimentar. Me quedo sin sangre, pero la recuperaré en menos de quince días ya, cuando pueda volver a usar los colmillos (estos colmillos que me dió el primer vampiro, Eve, dicen, ¿no?). Duermo preguntándome qué canción va a sonar cuando el despertador intente hacerme salir de mi letargo. Y despierto sobresaltada con anuncios de autoescuelas (poki a poker). Mi vida es un sí o un no, no hay grises, no hay término medio. Y da miedo y lo odio. Y te quedio, aunque te odie como a un montón de osos rosas de peluche. Y a dos milímetros vuelvo otra vez y en sueños me como el mundo, mi mundo y no pasa nada, no me duelen los labios ni me tengo que sujetar la boca al reír. Estoy muy rica, más rica que nunca y tú estás muy rico, aunque te odiediediedie.

Voy a llorar de la rabia, voy a temblar de la ira y voy a convertirme en un puto pokemon como siga así mucho tiempo más. Necesito relax, dejar de verte cada día, bragacas.

Oh Lord, give her some good taste in clothes, please, I implore.



Miss ArránquenmeLosOjosORegálenleUnTanga*

lunes, 13 de julio de 2009

Día ciento catorce.

Na-na-na-ná, na-na-na-ná, ná.


Es demasiado tarde para cambiar, claro. Y yo quiero fumarme el Sol, bajo una Luna de media tarde a la orilla del mar en llamas en una mañana estrellada. No nos olvidemos de las estrellas fugaces que tan importantes son en estos casos. A mí ventana ya no llaman, está siempre abierta. Ya ni si quiera llego tarde a casa, es que ni llego. No puede ser. No he perdido el tiempo en vano, no he perdido el tiempo. Lo he malgastado. Pero también me han cantado canciones de amor en la Punta del Parque a la luz de las estrellas y con los pajaritos cantando.

Mañana puede ser el primer día de tu nueva vida si te lo propones. Y sí, lo puede ser. No matter what.

Y yo seguiré a lo mío, intentando no llegar tarde a casi todos los sitios, rezando para que pase algo que me impida cumplir los veinte (true story) y demás cosas que me hacen especial (como a cada uno de vosotros, o sea, que vaya especialidad).

Sorpréndete con lo que no querías admitir, con lo que no querías saber. Un día dices que ya no estás y te habla, al día siguiente no le importa nada de lo que le digas, ya está a por el otro, a ver qué tal. Bien, siempre fue tu fantasía erótica, now you can play too.

Mejor me callo, de callarse. De parar, de dejar de decir tonterías. Mejor me voy a saltar a la cama, a morderme los labios por no poder ñam-ñam y a odiarte/me en silencio por todas y cada una de las pequeñas ideas que pasan por mi pequeña cabeza día sí, día también.





Miss Morretes*

miércoles, 8 de julio de 2009

Día ciento trece.


Sólo porque tengas algo para leer.

Hoy me he dedicado dos horas (más o menos más) a jugar con este precioso programa de retoqueteo. Y sí, me enamoré de una tablita, pero telita la tablita. Tal vez esto lo hizo el destino, o no. Lo único que sé es que mañana no trabajo (mañana dice) y que tengo muchas cosas que hacer: peinar unicornios, esquivar tricornios, encontrar una cornucopia... No puede ser, siempre pensando en lo mismo. Necesito un tapón para mi pequeña botella de problemas... Para que no escapen, tengo un corcho aquí mismo, pero el corcho flota... y mi botella de problemas está llena de lágrimas, no creo que sirva, podría acabar flotando en un charco de miseria y desgana. A su lado posa siempre una Rubia Mexicana y al otro lado, una Rubia con aires de pitufo y ganas de fiesta veinticuatro horas. ¿Por qué nunca seré capaz de aprenderme todos los colores del Arco Iris? Supongo que mientras lo estoy mirando sólo me da tiempo a pensar en todo lo que me estoy perdiendo por estar mirándolo. ¿Cuántas cosas me he perdido en estos cinco minutos mirando al techo? ¿Habrá cambiado algo en el mundo? Supongo que sí, pero ¡qué estúpidos somos! Nadie nos pregunta si queremos seguir matando gente y nos seguimos creyendo el centro de todo. Algún día no sé ni lo que voy a hacer. Porque yo también he sido mujer, yo sé como son ellas, porque no no no. Se puede hacer whatever y poner cara de buenx. Y queda todo olvidado, no es así, las cosas no deberían funcionar así. Pero, al final, siempre es igual, porque "tirán más dos tetas que dos carretas". No exception. Mañana dejo de escuchar esta música veraniega tan pegadiza, I promise. Lo siento, no puedo más, mi cerebro está derritiéndose entre el calor y el pachangueo. Necesito descansar.




Miss LivingInDisturbia*

martes, 7 de julio de 2009

Día ciento doce.

Cierra los ojos. Cadena de tontos. Y un día encuentras diarios de hace años y te hacen sonreír todas las tonterías que eran lo más importante para ti en aquellos tiempos de pavo real. Real más que Juancar. En este momento un sigiloso grupo de hombres vestidos de negro están derribando la puerta de mi casa para romperme el cuello.

No puede ser verdad.

"Bajé las escaleras para abrir la puerta como en medio segundo, no es que mi casa fuese un palacete pero tampoco tenía treinta metros cuadrados. Cuando llegué al recibidor, reconocí un olor que no ero lo que se dice exactamente dulce pero que me hacía la boca agua. La abrí. Frente a mí apareció el ser más asqueroso que había visto nunca. Un hombre en apariencia, al menos. De piel más que pálida, los labios casi morados y una mirada sangrienta. Sus ojos estaban bañados en sangre al igual que yo lo habría estado en sudor si no hubiese estado muerta. En lo que se tarda en decir 'bú' tenía a Eneko cogiéndome de los hombros. Y ya sólo hubo silencio durante el minuto más largo de mi existencia (mi vida había acabado y no sé si está es la forma correcta). El vampiro de la puerta me miró sin apartar la vista de mí durante ese minuto, asintiendo con la cabeza, olfateándome como un perro. Y todo pasó muy rápido entonces. Se abalanzó sobre Eneko y antes de que yo pudiera hacer nada, la casa estaba llena de vampiros, cuatro de ellos sujetándome de brazos y piernas. Parece que ahora sólo uno de ellos no podría conmigo. Intenté hacer algo por ayudarle, pero no podía soltarme de mis ataduras de manos gélidas. Sólo podía ver de reojo la batalla que estaba teniendo lugar a un metro escaso de mí. En mi recibidor. Lo que sí que podía, era escuchar el ruido que estaban haciendo, sabía que esto atraería a los vecinos y empecé a gritar para advertirles. Sí, ellos podían ser enemigos, pero se unirían contra los humanos sin dudarlo, nos uniríamos contra ellos. Parecía que mis advertencias les abrieron los ojos, porque pararon de inmediato. Otra vez, podría haber parpadeado simplemente y haberme visto en la sala de estar. Ahora estaba en una silla, no sabía si había perdido el conocimiento durante el cambio de estancia o que realmente había sido muy rápido, lo importante era la situación, Eneko estaba en el sofá con el otro vampiro, el que parecía ser el fuerte y yo tenía cuatro de ellos (de nosotros) rodeándome.
- ¿Por qué lo has hecho? No puedes ir haciendo esto por ahí, Eneko, ya es bastante difícil mantener todo esto en secreto como para que encima vayas por ahí creando más, sabes que tenemos que acabar con ella, sólo hay otra opción y créeme que no te gustaría.- Hablaba el vampiro Jefe (supuse) y querían acabar conmigo, ¡bravo!
- Aún estoy aquí, así que si pensáis planear cómo acabar conmigo os agradecería que lo hicieseis telepáticamente o que me llevasen estos a otra habitación.
- No podemos acabar con ella, se me fue de las manos, ella no ha hecho nada. Estabamos... bueno, manteniendo relaciones cuando le mordí y me volví loco. Casi la desangro, no me quedaba otra alternativa, no quería hacerle daño, pero no podemos matarla, otra vez. - Eneko estaba tentando a la suerte desde mi punto de vista.
Esta estaba siendo sin duda la noche más surrealista de mi vida (bueno, que ya no era vida tampoco), nunca había visto tanto vampiro junto. Bueno, no había visto más que a Eneko y él no me había comentado que hubiese más como él, ni tantos como él ni que estuviesen tan organizados, porque estaba claro que el que había llamado a la puerta era el Jefe de todo esto. El que llevaba la voz cantante.
- De todas formas, has dicho que hay otra opción, ¿no? Yo he hecho esto, yo se lo he hecho, yo pienso cargar con las consecuencias. - ¡Qué caballero era este Eneko!
- La otra opción es que como Creador y Criatura, paséis juntos el resto de vuestra existencia. - Y el viejo se quedó tan a gusto.
- ¡¿Cómo?! - Pero yo, no."

A veces sientes que algo crece en tu interior, algo que te quema por dentro, algo que no puedes soportar. Es la ira. Es la angustia. Es el odio o también puede ser el rencor. Pero eso se me escapa a mí por el agujero que tengo en el ombligo al rato, es de gran ayuda para todas estas situaciones estresantes, sólo que suele tardar un poquito. La ira es demasiado grande para salir por un orificio tan pequeño de forma inmediata, primero hay que digerirla y luego ya...

Tengo una buena cosecha de semillas del futuro, semillas que serán malgastadas como el zumo.

Anoche soñé que entraba por mi ventana un escarabajo azul verdoso, que me picaba y me hacía vomitar palabras y palabras. Que me hacía llorar sonrisas enlatadas. Soñé que era azul verdoso porque me recuerda al mar que me recuerda al cielo y el cielo me recuerda a los fuegos artificiales de la noche de San Juan que no tuve que ver a cien metros (graciarl) y que me recuerdan a una ventana abierta y a una noche calurosa viendo películas hasta la madrugada y a una gata callejera cariñosa a ratos que me recuerda a lo bien que huele(s) cuando coges mis manos (ahá) y solventas mis dudas existenciales. Esto es una cadena, pero no es una cadena de tontos.


Miss ChainOfFools*

lunes, 6 de julio de 2009

Día ciento once.

Centoundici.

"Sono la tarantola d' Africa", Tiziano Ferro.

Miércoles 8 de Julio, mi día de San Juan. Día de hogueras controladas. Día de quemar mensajes de hace años. Quemar todo lo que me recuerde que un día fui Lafayette en un basement. Todo lo que me haga volver la vista atrás para encontrarme de frente a un muro. Sí, libertad o muerte. Felicidades. Prefiero no saber.

Y sábado de troquelación. Hay quién piensa que cuando te haces un pendiente en el ombligo se escapa la energía positiva de tu cuerpo, ya que ahí está nuestro centro (yo lo respeto, hay gente que dice que el hombre viene del barro y es casi peor, porque estos nos cobran a todos desde hace siglos), espero que ahora se me vaya toda la energía negativa. Lo que me quede de mujer.

Supongo que, después de todo, no está bien nada de nada.

El texto de hoy viene reciclado de hace un "poquito", con algún trozo de canciones.

And I wander like a dead
in a memory
of a light that one day shined.

What am I supossed to do today?

E non riposi piu'
Solo lo schermo e tu (e provo pena)
Tastiera e anima
Posso dimostrarti adesso che ha
Ben altre forme il sesso ... [Rosso Relativo, Tiziano Ferro]

Yeah?

Like the shadow of what I was one day,
of what I will never be.

I will never be it again, if it is true I was it once.

Y da vueltas...
Como un torrente de energía negativa que te recorre de arriba a abajo.

Y te hace vomitar lágrimas de sangre.

Like that you will never be.

Never.

Let me live again
Free
Like doves do
That nest in my window
My company
Everytime you go.

Let me live again
Free
Free as the wind
You taught me how to fly
And now
You cut off my wings. [Déjame vivir, Jarabe de Palo, autoadaptación anglosajona]

E dentro che succede
Se il cuore ha troppa sete
E fuori ti diverti ma nessuno me lo chiede
quanto è facile pensare al sole
come una distrazione
e maturando il mio dolore
mi trasformo in attrazione
catturato per mia distrazione
scelta o imposizione
ripetermi con convinzione
che la vita da qui sarebbe stata migliore
ma il migliore non resiste
e quanto è bello quanto è triste
dimenticarsi che il dolore esiste
che il dolore esiste [Tarantola d'Africa, Tiziano Ferro]

Do not know what to do.

And the only thing I know is...

Este silencio no vale ni una palabra, ni una sola. [Stop! ¡Olvídate!, Tiziano Ferro]

...que no puedo.

Stop! Dimentica! [Stop! Dimentica!, Tiziano Ferro]




La vida está llena de casualidades. Me da por ponerme la canción de la Tarantola y acabo leyendo una libreta de hace un par de años en la que veo este texto que casi no me describe ahora mismo (ahá) y está llena de referencias al italiano. OMFG.




Se acabó la fiesta por hoy, mañana, más.


Miss LovingTab*

domingo, 5 de julio de 2009

Día ciento diez.

A mí qué más me da, si me gusta el ron con cola. El tequila con limón, las rubias con guaraná y el vino con absenta. Quemando sudaderas para exprimir los malos recuerdos, para quemar el dolor que me ataca en los momentos de angustia. Condensa el odio en energía y revienta algún azulejo de un baño público. Que me come el rencor por los pies. Y nunca never.

A mí... a mí me da de más. De más demasiado. Dime qué me das. ¿Qué me estás dando? Me estoy volviendo loca.


Miss Breaking*

sábado, 4 de julio de 2009

Día ciento nueve.

Deja que mis dedos se deslicen por tu plástica y pálida piel, deja que presionen poco a poco sobre cada una de tus teclas, deja que se vuelvan eufóricos ante la llegada de la firma final. Deja que bailen a su ritmo toqueteándote. Déjalos libres y déjalos volar que yo te dejo que me mires cada día durante horas sin rechistarte, que puedes verme cada día quitarme la ropa y volver a vestirme más tarde. Que me ves dormir. Me ves soñar, reír y llorar (parece que ya menos, parece que ya nada, perdón). Mi compañero silencioso y frío, líquidamente hablando, aunque no seas un granizadodefresaconvodkanegrodebilletedecincoconvueltadeuno. [Quince minutos más tarde] Perdón, me he entretenido con mis piernas. Aunque sólo seas mi ordenador.

Hay veces en la vida en las que no sabemos cómo denominar algo. Cuando desconocemos el nombre de cualquier cosa. En esos momentos, siempre queremos saber. Pero, también puede suceder que no queramos poner nombres. Que el silencio valga para nombrar lo que queremos. Porque no hace falta bautizar a un pez para darle de comer cada día. No hace falta cosificar cada objeto que nos rodea poniendo tantas etiquetas como hacemos habitualmente todos y cada uno de nosotros. Dejemos un poco de relax al verbo. Some spare time. Se puede vivir a oscuras de forma intermitente. Pampallugues (castellanizando). No queramos saberlo todo, que siempre estamos ansiosos de más. Y el ansia no es buena.

Mañana más cama despegada, no cuento con consentimientos siquiera. Bueno, va, si no quieres...

Y ahora voy a darle a 'Publicar entrada', después a 'Ver blog', voy a repasar el texto y a corregirlo si fuerese (?) necesario. Apagaré el ordenador. Me quitaré la ropa, pondré la alarma para mañana y dejaré el móvil fuera de mi alcance para no quedarme durmiendo. Me meteré en la cama, cogeré el libro que estoy leyendo, leeré una frase y me rendiré porque los ojos se me cierran solos (he estado a punto de eliminar todo esto de una, cenquiu). Apagaré la luz y pensaré en todo lo que ha pasado hoy, como cada día. Y como últimamente, disfrutaré y sonreiré al recordar que hoy no nadie me ha hecho llorar. Daré gracias a los duendecillos que vengan a taparme y miraré de reojo a la ventana, que está abierta por si algún día te decides a entrar por ella.

Cierra los ojos, el día se acabó.




Miss Sepuedeserfelizconpocoymenos.

miércoles, 1 de julio de 2009

Día ciento ocho.

Hoy el Mundo se ha despertado envuelto en llanto, ¿dónde están aquellas libretas que tanto dicen de mí?

Creo que hay que aprender a ser feliz y a vivir con las pequeñas cosas de cada día... Descubrir un nuevo palíndromo. Encontrar trozos de canciones anglosajonas que suenen a castellano. Pensar que has visto algo que no has visto realmente, pero dar la vuelta para investigar. Y llegar a tu destino en el tiempo que dura una de las mejores canciones de la Historia. Y, ¿qué más da? Llegar a viejo sin arrepentirte de lo que hiciste o de lo que te dejaste por hacer. Y acoger perritos.

No estoy muy inspirada hoy. Ha sido un duro día duro.

Miss Japiberzdeituyu*

martes, 30 de junio de 2009

Día ciento siete.

No te lo pongas en las piernas que me quema.

Escribo desde el interior de una nube con color, sabor y olor. Escribo desde una cárcel abierta. Un libro cerrado y una ventana entornada como una puerta. Escribo desde mi pasión. Desde que tengo memoria. Y escribo sin pensar en lo que escribo. No quiero. Todo el mundo tiene percances. Todo el mundo tiene un Cielo a su imagen y semejanza, sólo hay que descubrirlo. Pero también, todos tenemos un Infierno, mucho más fácil de encontrar. Mi cárcel es mi cuerpo, aunque puedo evadirme tan rápidamente como decir veintidós. Puedo volar cuando quiera, siempre que la ventana esté abierta (y ya no hablo sólo de la mía). Puedo imaginar ser peluquera de tus rizos perfectos. Caries que se pasea por tus ebúrneos dientes para después deshacerse en un baño de espuma, dentífrico y enjuague bucal. Puedo ser lo más escatológico llevado a lo divino (ambas acepciones están bien, me quedo con la segunda, sin embargo). Puedo convertir el oro en pan, la mirra en vino. Y con la plata decorar el borde de las llantas de un Ferrari. Puedo saltar sobre el mar y caer en tierra firme sin despeinarme porque soy también el Alfa y la Omega. Y podemos ir todos juntos de la mano más allá de cualquier entendimiento conocido. Escapar de nuestras cárceles cada noche y hasta la salida del Sol. Sin respetar las reglas. Sin querer. Los sueños son sueños hasta que se demuestra lo contrario. Y jamás volveré a vivir en las sombras del qué dirán porque yo puedo ir más allá como cualquiera de ellos. Hay una cosa que no tengo pero me sobra, vida social. No me gustan las pajaritas (que van con el piquito suelto) pero me encantan las corbatas. No me gusta que me aten pero me pasaría amarrada el resto de mi vida. Porque sí. Porque da igual lo que digamos si mañana todo va a cambiar. No está mal de vez en cuando pensar como la Môme Piaf y ponernos en lo peor. Y yo, tampoco, me arrepiento de nada, como ella. Tampoco es que. Pero que no pasa nada de nada. No quiero que nadie me corrija, dime tú por qué, pues obviamente por el opio, no. Bien. Volviendo al tema de mi nube, con color, olor y sabor. Todo lo que no tiene el agua lo tenemos los demás, gracias a Dios. Y a quién más quiera. Se hace tarde y me tengo que marchar. Y me voy pero te juro que mañana no sé si volveré.


Y sí, hay más gentuza (dejémoslo así) que perros descalzos, vacas con ubres y gallos con cresta.


Y algún día, todos y cada uno de ellos tendrá su recompensa... Ya llegará la hora de recoger lo sembrado y yo estaré disfrutando desde mi tumba, así en la tierra como en el Infierno.






Miss Ynomeimportanadanadanaaaada*

lunes, 29 de junio de 2009

Día ciento seis.

Mamá, mamá, que en el colegio me quieren pegar. Bien.

Cuando piensas que has visto todo lo que tenías que ver, viene un ser alado y te quita la venda de los ojos. Y ¡adiós! Ni canasta, ni cesta, ni balón blanco dando botes. No hay nada. Sólo la sorpresa de encontrar a gente tan sumamente bizarra a estas horas de la vida. Cuatro días. Y llevo dos amenazada en diversos medios. Bien. Me gusta ser el centro de vuestro universo. ¡Arriba el Paocentrismo! Mañana más, mañana mejor. Mañana me como un caracol y me acuerdo de las noches que he pasado mirando a las estrellas sin parpadear. Nunca volveré a ver una uve de patos. Está clarísimo. Pero, no moriré sin verla. Dicen mis amigos que perro ladrador... Yorkshire por naturaleza, natísimamente. Nato. (Y la nata que vuelve, tan ricamente se pasea a sus anchas por los escotes.) Que al revés es Otan. (Sí. He dicho exactamente eso.) Y claro, si puedo decir que no soy creyente, que no me creo lo que veo, que sólo me creo lo que toco... pues hasta que no toque... No me lo tendría que creer. Por lo menos, catapún. De momento, no me creeré mucho. Y solicitaré todos los cambios necesarios para que en mi vida lo más importante sea mi culo. No vale de nada lamentarse después. No vale de nada tanta tontería. Las lenguas de serpentina me comen a mí los dedos meñiques de los pies y me hacen reír por las cosquillas. Pero mañana, ¡zasca! Y ¡gracias al Señor Todopoderoso de lo que me he librado a tiempo! Ya me veo casada con ciento y la madre y la madre de su madre a este pasito pasito (que es como se hace el caminito). Pero no, gracias al Pastor de Judea, mi cuerpo se ve libre y mi cabeza feliz como una ferdiz (sí, ferdiz). Y no dejo de inventar palabras porque ya nadie NADIE nadie me pide explicaciones por cada línea de las que escribo de forma inconsciente (o sea, todas). Y... ¡sólo me quedias por llevarme la contraria! Pero me da igual (en parte, porque en parte lo haces). Y si me da igual, soy feliz. Y si soy feliz, todo me da igual. Y aquí viene la explicación de por qué lo llaman Bucle. Pero se acabó. Se acabó lo que se daba. Se acabó desvariar de madrugada. Se acabó. Y vuelve a empezar again/eguén. Sobretodo, se acabó el desviar la mirada. Me da igual. ME DA IGUAL. Tal vez mañana vuelva a soñar con vampiros dulces de piel clara. Pero hoy no. Volveré a reírme de la Luna por parecer un gajo de limón en un vaso de chupito con tequila. Pero hoy, no. Volveré a recorrer con mis manos su piel como si se tratase de la carrocería de un zetacuatro (este es el piropo más bonito que he hecho en mi vida). Esto, en un par de horas quizás. No volveré a pasar una tarde entera con la mirada perdida, no volveré a pensar en tonterías, no volveré a preocuparme del qué dirán ni de lo que digan. Eso nunca.

Me miran desde la pared... Marilyn, Audrey, Bob, Mick y Peter, mis amigos plasmados en papel. Son testigos de todas mis paranoias. De todas mis estupideces. De todos mis llantos y mis risas psicotrópicas. Saben quién soy y, probablemente, sean los únicos que lo sepan realmente. Gracias al respeto que profesan desde sus respectivas cárceles de papel. Silencio auxiliador.

Algún día, me dedico a escribir algo en serio, va.





Miss OhmyHolyBoob*

domingo, 28 de junio de 2009

Día ciento cinco.

Ché, cuéntale a tu mamá que soy la reina de las cantinas cada noche. Dile que no se asuste si abre la puerta de tu habitación y estoy allí. Es bueno acostumbrarse a la oscuridad cada día (mentira), pero necesito luz (verdad). Mucha luz y fuegos artificiales y cositas de colores con olorbor a fresa. Bien. Dile a tu mamá que mañana será otro día y que la vida son dos días y que día a día se aprende más que en el colegio privado en el que estudiaste. Dile que también tengo sentimientos aunque ella quiera aplastarlos con su gran matamoscas. No caces mosquitos porque son de todo (lo que más, peligrosos) y no te dejes engañar por esas bonitas náyades que siempre van desnudas. No hagas caso de los cantos de las sirenas porque no llevan a ninguna parte. Lo único que tienes que saber es lo que quieres. Lo que quieres aunque no quieras quererlo para saber por dónde pillar al toro. Dile a mamá que a veces me duelen las rodillas de suplicar perdón. Dile que me encanta fumar cachimbas, una detrás de otra. Y que en una cama grande todo sabe mejor. Dile que la nata es para los novatos. Que las fresas son rojas como las fresas. Dile que quieres todo y sabrá que todo es suficiente. Pero, por favor, no le digas que casi te dije la frase prohibida en una noche de muñón.

Pero muñón, no es malo.

La mejor clase de filosofía a la que he asistido en mi vida fue en una sala de Urgencias. Aprendí cosas como que la vida es un suspiro que no sabemos qué significa realmente y que no se valora para nada lo que tenemos con dos grandes frases:

"La vida son cuatro días de no saber a lo que vamos a llegar una vez que se acabe todo."

"Antes sólo comíamos magdalenas en Pascua, en fiestas... Ahora estamos inflados a magdalenas."



Bienvenido a la república independiente de mi cabeza.





Miss WhateverLess

sábado, 27 de junio de 2009

Día ciento cuatro.

Lo mejor para un mal día, es desconectar. ¡Perdona! Si yo ya no tengo malos días. Es verdad, ¿"cualquier tiempo pasado fue mejor"?, hombre... si hablamos del siglo segundo antes de Cristo, a lo mejor. Pero, en fin. Que lo único que me reconconconcome por dentro es haberle sido infiel a mi tan fiel compañera de los jueves (viernesabadomigolunesmartesmiércoles).

Lo siento querida, lo nuestro parece que está a poco de acabar. Muy poco. No me sienta bien salir contigo. Me dejas graves secuelas y me estás echando a perder. Por otra parte, he de confesarte que he conocido a un Moreno que... ¡menudo moreno! Cierto es que él es comparable a tres como tú y bastante más caro y más difícil de conseguir (por lo visto no nos gusta el beerreú), pero es tan dulce. Tan suave. Tan tierno y tan cariñoso y me trata ¡tan bien! Nunca una mala cara y siempre viene dispuesto a todo on the rocks. También sé que tenéis un buen amigo en común... llamémoslo "El Asiático". Y cuando os lo montáis por separado, dáis gloria, pero espero no veros nunca juntos.

Volviendo a lo importante, lo que importa, lo que me importa, lo que no te importa y lo que me importa una mierda que te importe. (¿A que "importar" suena como rarete después de esto?). "Michael Jackson ha muerto", no, no quería creérmelo. He's bad y bicho malo nunca muere. El arte estrámbotico y la locura revestida de fama. Pero el rey (o presidente de la república, whatever).

Subir las escaleras que van hasta el cielo y mirar por la ventana y ver un coche aparcado en segunda fila con los cristales empañados. Noche de psicosis. Tú ven. Vente. Y despertar empapada en sudor gritando y buscando al dueño de esa perfecta voz. ¿Dónde está? ¿A dónde van todos esos sueños rotos sin alas para volar? Se acabaron los juegos, se acabó la Navidad, la felicidad por ver un sueño cumplido... y aunque ya haya pasado, no cualquier tiempo anterior fue mejor. Never. Nunca va a volver nada de lo que has vivido pero eso no significa que no puedas volver a vivir algo igual o mejor, perdona, mejor. Siempre mejorando lo inmejorable. No digas que aún son las 22.30 si tienes ganas de salir, dí que ya son las 22.30. Positividad y piedad al volante. Todo esto pisto que me he guisado yo sola en un momento no significa que esté loca, pero demuestra que tú (sí, tú) sí que lo estás. Tú eres el que está leyendo todo esto y el que está aguantando que lo insulte y sin embargo, sigues leyendo porque sabes que pronto acabará. ¡Cuánto nos gusta saber de la vida ajena! Ya tengo reservada mi escalera al cielo y si algo es cierto de todas estas conclusiones estúpidas a las que llego cada día, es que los mosquitos nacen de la luz. No hay más explicación. (Habitación cerrada a cal y canto y uno dentro... WTF?!)

Y recuerde que somos un problema 24 horas.


Miss Iber! /aiba/

lunes, 22 de junio de 2009

Día ciento tres.

Ana y Mía van de la mano juntas para enfrentarse a tu cuerpo. Mal, lo estás haciendo mal.

No está bien ver cosas donde no las hay. No hay que llevar el heliocentrismo por bandera, el egocentrismo tampoco. Me da igual, mi centro es mi ombligo. Obvio como el opio mismo. Lo que más le gusta a la que gente que no le gustas es verte pasándolo mal. Seas quien seas y sean quienes sean. No puede ser. No puede ser. No puedes ir por ahí como un duende robando bebidas en la madrugada y hacerme reír, ¡no! ¡Espera! ¡Esto sí que se puede! Como ponerle los cuernos a todas las Rubias, con todas las que se te ocurra. Una y otra vez la misma noche. Es genial. Y al día siguiente. Una mosca que no deja de molestar, pero me da igual. Y no quiero que me dé igual. No creo que esté bien que me dé igual. Pero ya que más me da. En fin. Sólo quiero escaparme un fin de semana y leer por el camino. Volver sabiendo que cada día descubro a alguien más que estaba ahí, que ha estado ahí siempre SONRIENDO. (No, esto casi no es por tí, nena). Y saber que esa persona podría odiarme y estaría en todo su derecho, pero me invita a ver su pequeño huerto. Bien. No, no, no, no te vayas de madre que ya ibas a empezar a hablar de lo que no quieres hablar. Se acabaron esas tonterías. Y, ¿a cuánto? ¿Diez metros? Es un chiste. Nunca, nunca, nunca digas nunca. Porque luego se te cruzan los cables y ¡zasca! Y ya está. Me da igual que digan, que miren y que piensen lo que quieran. Ya he vivido cohibida demasiado tiempo, ya me han prohibido demasiadas cosas. Antes ardía en llamas y hoy soy el Fénix que renace de sus antiguas cenizas que tanto tiempo han esperado para el nuevo despertar. Hoy estoy bien, mañana estaré mejor. Y ya me da igual todo. Todo. (Y si lo vuelvo a decir será una triple mentira y ya está bien por hoy.)

No te odio, aunque cada día lo haga un poco más.

[Lloro cuando los ángeles merecen morir... Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Padre, ¿por qué me has abandonado?]

Gracias por llegar hasta aquí, yo me voy a soñar con los ciento tres yorkies.



Miss Dontcareaboutathing.

sábado, 20 de junio de 2009

Día ciento dos.

-Como quieras.
-Se me ha ido todo de las manos...
-¿Cómo? ¿Qué significa eso?
-Antes de estar aquí, ¿qué es lo último que recuerdas?
Entonces fue cuando vino a mi memoria la imagen del ataúd, el terror.
-¿Qué...? ¿Qué ha pasado Eneko?
-Bien, antes de eso tuvimos un encuentro, digamos, un poco... salvaje. Te mordí.
-Vale, me muerdes siempre, ¿y?
-Pues que esta vez te mordí más, de más, es más, te mordí del todo.
Aquí, mis ojos se abrieron como platos.
-¡¿Cómo?!
-Justo lo que estás pensando.
Claro, por eso había dormido en un ataúd.
-¡Un momento! ¡Esto no me cuadra! ¿Me estás diciendo que me has convertido?
-Sí.
-¿No se supone que toda la mierda esa de la transformación lleva su tiempo?... ¿Cuánto tiempo ha pasado desde que me mordiste?
-¿Desde que te mordí?
-Sí.
-Pues... doce días. Ya eres una más.
-Vale, esto es una broma, además, siento aún dolor en las manos de cuando abrí el ataúd. ¿Qué me dices a eso?
-Pues que a los vampiros se nos -recalcó bien el "nos" el jodido- mata con estacas hechas de... ¡adivina qué! Y eso, madera, es lo que tienes tú debajo de las uñas.
Esto me dejó sin palabras. Doce días. Vampiro. Eternidad.
-¿Me estás diciendo que soy un ser no-muerto semi-inmortal?
-No, te estoy diciendo que eres un vampiro.
-Vale, bien, pero mientras lo asumo, ¿me puedes quitar estas putas miniestacas?

Eternidad, adiós días de mariposa, adiós dolor (menos este que sentía ahora, el peor que había sentido en la vida), adiós a todo lo que no me gustaba de esta vida terrenal. Sí. Podría conseguir todo lo que quisiese, ahora sí. Y...
-Eneko, ¿dónde estamos ahora mismo?
-En tu piso.
-Cuando dices "mi piso", ¿hablas del piso que comparto con mis (para nada) queridas compañeras del trabajo?
-Sí.
-¿Dónde están ellas?
-Bueno de... alguien tenías que alimentarte.
Muy bien, no podía pasar nada mejor en este momento.
Y llamaron a la puerta.



Es que no, no me da la gana de salir sola. Pero no nos vayamos a confundir tampoco. Escribir en la cama es un placer comparable a todo lo mejor que se puede hacer en la cama: saltar, deshacerla, partirla... Bien. Pero escribir en la cama... buff. Aunque la verdad es que soy un poco adicta (digamos yonki) de la escritura, no la puedo dejar un segundo al margen y cuando intento hacerlo me entra el mono y tengo que escribirme en el brazo, por lo menos. Menos mal que se acerca el verano (se acerca, dice, con cuarenta grados a la sombra) y tengo unos muslámenes dignos de cualquier buena jamelga (donde escribir, obviamente, siempre y cuando no prohíban la ropa corta (ya sabemos todos que "prohibir es despertar el deseo", así que yo no lo haría, por no tener que hacerlo). Bien, gracias, mil gracias por leer esto (a todos y cada uno) (Jarl, le puedo empezar a dar gracias a la Virgen de mi pueblo y todo esto, supongo). No, nos gusta liarla a los jóvenes de hoy en día. Sí, sigo siendo joven, aunque hasta hace unos meses me dedicase a hacer tricot (tricoting you) y a casarme. Ahora ya, he desmadurado y me siento como una jovenzuela de quince años. Vale, de diecinueve, exactamente los que tengo, sí (esa camiseta está encargada). Bien. Bien. Bien.

Mamá, ¿cómo es la Luna? La Luna, hija, es como el Mar. ¿También tiene olas? Sí, pero la Luna además tiene poderes que el Mar ni siquiera imagina. Mamá, yo quiero ser como la Luna. No hace falta que lo pidas más, ya lo eres. Eres una Luna en la noche de mi vida. El centro del universo selenita. Eres la blancura y el resplandor en una noche salpicada de estrellas que quieren ser como tú. Estrellas que aunque sean el centro de su propio universo, no tienen uno como el tuyo. Eres la más deseada por todos y cada uno, aunque nadie lo diga en voz alta por miedo a perderte. Tú ya eres la Luna, mi vida. ¿Y el Mar, mamá? ¿Qué pasa con el Mar? El Mar vive pensando que es algo más de lo que es. Piensa que porque todo el mundo lo utiliza para mirarse es el centro del mundo. Piensa que todo el mundo pasa por él porque es indispensable, pero sabes que no, lo único indispensable en este oscuro mundo es la luz y tú eres luz. Mamá, me da pena el Mar, no quiero que esté triste. El Mar no está triste, nunca lo está, cielo. El Mar es feliz en su ignorancia, jamás abrirá los ojos para ver quién lo mira con ojos dulces por miedo a ver a los que no quieren mirarlo. Es feliz viendo el reflejo de la realidad sobre su propia superficie. Mamá, yo quiero ser la Luna. Y yo, mi vida, a veces quiero ser como el Mar.


Bendice ¡oh señor! los zumos fermentados que bañan nuestros cuerpos por dentro. ¡Amén!



Miss Tripartita.

jueves, 18 de junio de 2009

Día ciento uno.

Sólo ves lo que tus ojos quieren ver. ¿Cómo puede ser la vida como tú quieres que sea? Estás congelado cuando tu corazón no está abierto. Estás tan consumido con todo lo que consigues. Malgastas tu tiempo con odio y arrepentimiento. Estás congelado cuando tu corazón no está abierto. [Frozen, Madonna, versión MissLess] Mas cuidado si lo abres, entonces es cuando viene el dolor seguido de lágrimas. Mañana nos toca la visita al Infierno como todos los jueves. Sí. Mañana ya toca. Ya se ha olvidado todo lo que decían sentir unos y otros. Ya da igual, la vida. La vida da igual ya. Y un día de estos a lo mejor me entero de que soy madre o he matado a alguien. ¡Ay si las miradas matasen! ¡Ay si la envidia fuese tiña! Let's spread the word.

Abrí los ojos, no podía ser verdad. No veía nada. Intenté levantarme pero algo me lo impedía, era el Terror. Asustada comencé a gritar, pero de mi boca no salían más que unos leves susurros. Mi voz no era más que un murmullo en la oscuridad. ¿Dónde estaba? El tiempo se me antojaba eterno y el aire insignificante. ¿Dónde cojones estaba? Cuando conseguí levantar la mano sólo fue para descubrir que estaba encerrada en una caja. Una caja de madera revestida de algún tipo de tela. Levanté la otra mano, comencé a arrancar el forro. No podía ser verdad, no podía ser verdad. Llegué a la madera. Sí, era justo lo último que desearía cualquier persona. ¿Dónde estaba él? Y, ¿qué hacía yo allí? Vale que me lo estuviese montando con un no vivo, un no muerto, un puto vampiro, pero ¿qué hacía yo en su ataúd? Comencé a arañar la tapa desde dentro hasta notar que se astillaba bajo mis uñas, pero esto sólo me produjo un inmenso dolor que nunca olvidaré. ¿Dónde estaba el vampiro? Conseguí doblar las piernas para empujar hacia arriba y mover la tapa justo a tiempo para sacar la cabeza de allí dentro y vomitar sobre una roja alfombra de lo que parecía ser una habitación muy cara. Ya se sabe, tanto tiempo para ahorrar, años, décadas... siglos. Salí de mi confinamiento arrastrándome y me dí un golpe en la cabeza al chocar contra el suelo. ¡Joder! ¿Algo más? Obviamente, después de todo, perdí el conocimiento. Me desperté en la cama, pero no era mi cama, era como la cama de la suite presidencial de algún hotel de lujo. Estaba empapada en sudor y blanca como las sábanas, ataviada con un camisón al más puro estilo de la niña del Exorcista. Muy bien, siempre divina para cualquier ocasión. Me di la vuelta sobre mí misma para comprobar qué o quién era lo que me estaba vigilando ya que notaba una presencia junto a mí. Allí estaba él, tan tranquilo como siempre. Estaba desnudo y su cuerpo ebúrneo se me antojaba un capricho de los Dioses. Empezando por su blanco rostro, suave como la brisa y los cantos de los pájaros a las cinco de la mañana. Ojos negros, dentadura perfecta (esos colmillos que tan cerca habían estado de desgarrarme la garganta tantas veces), mandíbula cuadrada, nariz afilada. Su duro pecho sin mácula. Marfil contra marfil contra marfil contra marfil sus abdominales. Y al bajar un poco más, perdí el sentido de la visión cegada por la lujuria. Me erguí utilizando sus brazos para ayudarme a levantar. Me situé sobre él y antes de que pudiera hacer nada más, él me bajó con un leve movimiento, como si apartase una mísera mosca. Intenté detenerlo pensando que era una pérdida de tiempo por mi parte, pero para mí asombro, pude con él. Hicimos el amor como nunca lo habíamos hecho antes, ya no podía parar. ¿Qué estaba pasando conmigo? ¿Por qué tenía más fuerza que él? ¿Por qué ni quería ni podía parar? Fue entonces cuando él se incorporó y me dijo: 'Nena, tenemos que hablar.' ...

Al final del sueño es cuando pasan las cosas importantes, cuando no te quieres despertar porque sabes que lo que llevas esperando toda la noche va a ocurrir. Me da igual ser pequeña, ser grande. Ser rápida o ser lenta. No saber en qué dirección debo huír y acabar corriendo siempre en la dirección equivocada. Lo único que me importa es pasármelo bien, déjame dormir. No dejes de cantarme canciones de Mclan que 'el que la sigue la consigue'. Y cualquier día es cuando yo voy y me emborracho de música y acabo vomitando todo esto que está aquí. Y ya puede bajar Dios y su puta madre a decirme lo que quiera que me da igual. Ya todo me da igual. Mirar, que me miren, que me digan, que cuenten, que mientan y que se inventen. Que me tiren cosas, ¡como si me tiran tejados! Me da igual, me da lo mismo. Sólo quiero desconectar, reírme, ver vídeos estúpidos y películas enlasquenosentiendená. Y comer(te) chocolate. Aijeityu. Graciarl.

"Y un día voy y ... te miro."



Miss Aycagustomequedao.

miércoles, 17 de junio de 2009

Día cien.

Debía escribir, lo necesitaba. Mi mente se encuentra en un estado de asimilación/transición (a la vida moderna con J.B. [que es José Benedicto]). Melancolía y soledad luchando contra el placer, la ambición y la felicidad pura (esa que se ve en una "simple" sonrisa). Un no saber qué querer. Un no saber qué decir. Contar hasta cien y subir por esas escaleras que antaño me volvían loca. Oler con otro olor y que mi boca sepa a chocolate belga. Contemos hasta mil y dos mil y tres mil y hasta el ocho tumbado si es necesario hasta que nos demos cuenta de que no hay por qué contar. Si cierro los ojos, seguro que veo el Sol y no me ciega. Seguro que la Luna parece contenta hoy. Hay viento. Hay luciérnagas en la oscuridad de la noche que brillan como si fuesen simples trozos de papel reflejando la luz de una farola. Hoy no hay tormenta. No hay miedos, no, sí los hay. Pero es mejor escuchar el silencio. Escuchar una canción en silencio. No hablar. No preguntar por miedo a las respuestas. ¿O miedo a que no sea miedo? Necesitaba escribir, ya lo he dicho. Que debía hacerlo. Y gritar por la ventana como estoy haciendo ahora mismo. Poner un coche a 180 km/h y reventarlo contra ese gran muro que hay enfrente. Contar historias de terror, hablar de vampiros sabiendo que más tarde no podré dormir (y utilizarlo de excusa para estar aquí). No, no hablo de vampiros con asiduidad, pero no importa. Ellos van a todas partes conmigo, se alimentan de mi sangre y también suelen darme de beber a mí de la suya, pero no salen de día y no quieren hacer el bien. Son seres no-muertos, pero no están vivos, ni lo quieren estar. Son realistas, ellos sí que tienen todo lo que quieren; es lo que tiene vivir tantos siglos, puedes acumular grandes cantidades de dinero. Y ya está. Pero no, dejémonos de historias sobre vampiros buenos que intentan conquistar a una chica y que pueden salir de día a la calle o que quieren salvar el mundo, no nos gustan esas historias, no. Nope. No. Nain. Tanta negación acabará siendo una afirmación. Ahora viene el momento ilustrador/tativo: sinónimos de "hate" (odiar en inglés) son "detest", "dislike". ¡Vaya! ¡Cuántos sinónimos! En fin, vuelvo a mi mente. Quiero volar pero me da miedo perder las alas por un soplo de aire. Sé que un día lo conseguiré, que dejaré atrás todo lo que me tiene retenida (nada) para volar en otra dirección; quiero ir a países cuyos nombres no sepa pronunciar, comer platos desconocidos para mí, quiero aprender mil y un idiomas... Quiero vivir, vivir, vivir. Quiero ser, existir y pensar y existir más tarde. No quiero aprender a estar quieta. Ya lo he estado bastante. Quiero estirar las piernas de una vez. Se acabó lo que se daba. Se acabaron las tonterías. Se acabó el estar pendiente y que estén pendiente de mí. Un día más y me queda un día menos. ¿Se arrepiente usted de algo? No, gracias, todo bien por estos mundos pseudodivinos. Quiero quiero quiero.






Miss Less

[Sí, la foto de arriba significa que todo lo que yo veo cuando miro el mundo es eso... todo lo que nadie (o muy poca gente) más ve.]

martes, 16 de junio de 2009

Día noventa y nueve.

¿Por qué ya no nos gusta hacer nada por nosotros mismos? Creo que hasta el "ya" me sobra. ¿Por qué a lo que aspiramos en la vida es a tener todo hecho? ¿Por qué nos quejamos por todo? ¿Por qué nos quejamos de nuestro trabajo? ¿?

Soy feliz, tengo todo lo que el dinero puede comprar, todo lo que quiero. Sólo quiero éxito y fama, el resto para los demás Quiero morir rodeado de prostitutas plañideras que vayan a contar mi vida y obra para pagarse las tetas. Que hablen de tí, da igual si mal o bien, pero que hablen. Se acabaron las historias de hadas. ¿El amor? No existe, ni siquiera como reacción química. Sólo es algo que te ata a otra persona durante un tiempo para después darte cuenta de lo que todo el mundo de más de treinta sabe. Vivir es morir. Y yo prefiero morir solo en una habitación mientras alguien celebra con champagne que se ha librado de mí mientras paga al sicario. Ser historia para siempre, mejor que ser alguien más. Eso es lo que todo el mundo quiere y pocos se atreven a gritar en público. Paso de la vida bohemia pero paso de socializarme con cualquieras. Yo también (como tú) quiero ser Inmortal y vivir para siempre. Morir dejando algo que no se pierda en un par de generaciones. No quiero tener hijos aunque quiera hijos. Me niego a que mi legado sea carnal. Al fin y al cabo todos sabemos que la vida sólo es carne. Pero yo quiero ser algo más. Ocupar un hueco en el Saber, en la Verdad. Sí, ser conocida pero no respetada (eso me da igual) por nadie y luego morir en un motel de carretera y que me encuentre la mujer de la limpieza. La soledad me da igual. Me da igual ser una persona antisocial y miserable mientras siga siendo siempre yo. El sentimiento muere una vez que descubres que no hay excepciones y te hace ser una puta piedra. Todos somos iguales. Nada más que falacias everywhere. ¡Qué asco! ¿Qué asco? No, que gusto descubrir la verdad a tiempo. Esta vez sí que voy a escribir eso de que no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes. ¿Por qué vas a sentir algo por una persona que demuestra no sentir nada por tí? ¡Ay! A cuantos les viene que ni pintada esta frase. Y me importa lo que significáis para mí (nada) que esto os moleste.

Miss Lenguaviperina.

Y el resto me podéis ir comiendo las entrañas porque son para vosotros. Un día me despertarán muerta y se acabarán las manias autodestructivas.
¡Ay! Lo que llegué a hacer por amor sigue cicatrizando.


***

sábado, 13 de junio de 2009

Día noventa y ocho.

Sí, está bien, lo confieso. En un principio, antes de la materia, fui un ente etéreo incorpóreo y un sin fin de redundancias metafísicas más. Y ese ente que yo fui, era de sexo masculino, hasta tenía nombre (Sergio). Pero algo ocurrió el día que me tocó ir a recoger mi cuerpo, me quedé durmiendo (eso no cambiará never ever) y cuando llegué sólo quedaba uno de mujer. ¡Mierda! Pero era uno de Agosto y ya habían empezado los dolores de mi madre, no podía esperar más et voilà! Aquí estoy, por un maldito despertador. Atrapado en un cuerpo (perfecto, por otra parte) de mujer. De ahí viene todo: fútbol, coche, Muchachadarl, el anticuchicheismo...
¡Qué complicada en la vida! ¡Hay que buscarle explicaciones a todo!

Ayer hice un largo viaje. Fui del Infierno al Cielo. Realmente sólo están a un par de manzanas, pero Eva bien sabe que una manzana puede ser un mundo. El Infierno ya sabemos todos comos es (más cuando intentan derribar la puerta del baño) pero esto es otra cosa. No sé si era el Cielo o el Olimpo. Fue un cambio bastante grande. En el Cielo no hay alcohol (si quieres, sí) pero hay ángeles y dioses por todas partes. Seres inmortales que serán recordados por una cosa u otra. Hay ángeles hembra, también, con largas melenas morenas y caras de muñeca (este ángel me acompañó toda la noche a partir de mi huída del Infierno). Esa flor eterna que habita en mí. La muñequita gótica, la La Piedra. Ya sabe ella quién es. ¿Cielo? ¿Infierno? Siempre el Infierno será más tentador, pero este Cielo se me antoja agradable. No me hagas escoger. Se ve bien. Se ve con estilo. La música es celestial y los coros, mejor. Este Cielo tiene Swing y también tiene sus propios sultanes.

[Dire Straits' time]

Y no, no no no. No tengo tanto que no sepa decir cuando les conocí. Pero tengo algo mejor. Cuando estamos bien nunca nos damos cuenta de lo que tenemos. Nunca. No importa de lo que esté hablando, porque siempre será así. Pero cierto día, un amigo te ve por la calle destrozada, lleváis meses sin hablaros, no os llamáis, podéis vivir el uno sin el otro. Pero seguís siendo amigos y sabes que estarías dispuesto a comerte al mundo y a cualquiera que se ponga por delante (hipérbole sí) por esa persona. Así sabes lo que es la amistad. Y por pequeños detalles de más personas aunque sabes que para nadie eres el mundo, que para nadie eres imprescindible, te da igual, porque sabes que para un par de personas eres importante, igual que ellos para tí y por eso, por eso puedes comerte al mundo y el mundo. Gracias (ahora es cuando espero que estés leyendo esto y te des por aludido, Carlitos).

Miss Lessbutalittleless

jueves, 11 de junio de 2009

Día noventa y siete.

Déjame entrar en tu cuerpo esta noche. Ser la luz de la noche, también. Déjame ser un eclipse de Luna. Una noche negra. Déjame ver amanecer en la puerta del Infierno. Déjame gritar y salir corriendo para encontrarme con mi final. Déjame huir en dirección contraria. Déjame llorar. Gritar todo lo que quiero decir. Déjame seguir siguiendo. Déjame sola. No necesito de nadie para poder soñar mi propia fantasía. No necesito haber montado en un globo aerostático para poder describir lo que se ve desde ahí arriba.

Esta noche es noche de Infierno. Es para ir a ver a las putas Rubias y acabar con cada una de ellas. Hoy morirán en mis manos. No queda nada por lo que preocuparse. No hay por qué guardar las formas. No hay por qué disimular una felicidad que no existe. Hoy ahogaré mis penas en alcohol y pienso no levantar nunca. Hoy caeré al Tártaro para acabar mis días rodeada de demonios. Sin saber por qué y descubriendo que sé toda la realidad. En este río ya no queda nada. Vamos a jugar a ciegas. Vamos a dejarnos llevar. No puedo aceptar lo que ha pasado. Lo que he hecho. [Inciso] Eso es, cuando estoy escribiendo esto, mi cerebro desconecta de todo lo demás. No sé cómo describir esto tampoco. Esto esto esto. Soy Julieta en el balcón pero no tengo miedo a saltar. Hoy sin miedo a saltar. Un poco menos hoy.

[Salir, beber.]

Me gustaría saber qué es lo que quiero decir exactamente. Hoy quiero comerme un diccionario entero porque estoy sin seyestar.

[Se los han quedado las flores.]

Me voy a escribir al parque.




Miss Less*

miércoles, 10 de junio de 2009

Día noventa y seis.

Los corazones son como las puertas de los coches. Algunos cuesta mucho abrirlos y se abren poquito cuando lo hacen y otros, otros se abren demasiado.

Close the window, do not let me in. I'm just a demon of the night. Just a whisper, a light you thought you have seen. Sólo una flor perdiendo sus pétalos uno a uno. Una mancha en la noche. Un reflejo color sorpresa. Un rapto de Europa tan fugaz como una estrella. Un adiós-hastamañana. Un dolor de madrugada. No me dejes entrar, sigo siendo malvada. Una sonrisa a medias, una mirada con los ojos cerrados. Soy el Sol de noche, la Luna de día. La brisa que corre en una habitación cerrada. Soy los besos a escondidas de dos niños pequeños en la Caverna (la oscuridad de la ignorancia). Soy una ninfea. Soy luz en la noche y locura nocturna de día. Soy Saber y soy Ignorar. El Alfa, la Omega. Alegría y Tristeza. Soy el mar azul y el negro carbón, el rojo fuego y el verde esperanza. Esperanza y soy Desasosiego. Soy el Placer. Soy y no soy y sigo siendo dejando de ser. Locura en los dedos. Sangre en el alcohol y fuego en la cabeza. Soy saber ser. Soy Soledad en rincón, soy Ostracismo. Misantropía y Filantropía cogidas de la mano en la misma cama. No soy bondad, no soy pureza, no tengo paciencia, no juego limpio, no soporto, no me callo, no quiero no quiero no quiero. Soy una piedra. Un demonio de la noche y un susurro, una luz que pensaste haber visto. Cierra la ventana y no me dejes entrar.

Miss Less

*Mejor sola que mal apuñalada.*

Día noventa y cinco.

A la Real Academia EJpañola

Ya que te gusta tanto difamar (2. tr. Poner algo en bajo concepto y estima) para que lo vea todo el mundo, pues permíteme que yo también lo haga aunque sea sólo una vez, la última. No te he llamado, ni te voy a llamar, ya llamaré a Lorena entonces porque la camiseta esta se está muriendo de asco en mi casa. Bueno, que contigo no tengo nada que hablar, no tendré amigos desde hace tantos años como tú o no tendré amigos directamente, pero ¿tener amigos para esto? No, gracias, prefiero salir de fiesta y que si se enfadan me dejen de hablar y no me la líen de esta forma. En fin, llámame misántropa si no me gusta estar siempre con la misma gente (ah, misántropa: 1. m. y f. Persona que, por su humor tétrico, manifiesta aversión al trato humano.) o convenida o lo que quieras, de todas formas, digas lo que digas me va a dar igual. No es que me tenga que leer el diccionario porque me haya quedado sin palabras, aunque es la única frase con sentido que ha salido de todo esto, pero te digo desde ya que más bien podrías aplicártela tú por eso de que una persona culta es una persona sociable. Vamos a ver qué tiene que decir a esto la RAE: http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=cul... . No, no, no está bien utilizar palabras que no sabemos lo que significan para darles el significado que nos venga en gana, recuerda que no eres Valle-Inclán ni Machado ni Lorca, hay que tener un poquito más de gracia. Te aconsejo que vuelvas a leer todo lo que me pusiste, porque tanto dices de quedar y hablar y me has sangrado por aquí, ¡perdona! Lo has intentado. Sabes que lo que más fastidia es la indiferencia (1. f. Estado de ánimo en que no se siente inclinación ni repugnancia hacia una persona, objeto o negocio determinado) pero tú querías que te hiciese caso, pues eso hago. Lo de que "el que a hierro mata, a hierro muere", no lo entendí, no sé qué significará exactamente para tí, no sé si (a riesgo de parecer ególatra [egolatría es: 1. f. Culto, adoración, amor excesivo de sí mismo.]) estás intentando comparar tus comentarios con mi blog, espero que no, porque sabes que no puedes. Más que nada, porque a mí no me ciegan como a tí las ganas de hacer daño, por tanto, yo puedo escribir de forma correcta. ¿Sabes lo del Segundo Mandamiento? "No tomarás el nombre de Dios en vano", pues aplícate el cuento y deja a Cervantes en paz, que ya tiene bastante con retorcerse en su tumba cada día gracias a la cultura de hoy en día (no, culto no es ser sociable). Cuando intentes escribir un texto bien y empieces a hablar de usted, luego no utilices la segunda persona del singular. Tampoco estaría de más que hicieses tuya la máxima ( http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=max... , sinónimos: sentencia, regla) "No sin mi diccionario" en estos golpes de culto que te dan. ¿Sabes lo que son los acentos? Sólo una cosilla más, una frase que te va a resultar familiar (pero corregida): "Sé más valiente y habla las cosas a la cara."

¡Olé!

La próxima vez vete a vacilarle a otra.

lunes, 8 de junio de 2009

Día noventa y cuatro.

Un demonio, una cajonera diabólica, millones de motas de polvo debajo de la cama (junto a mi pasado y mi historia), azufre... Despertar sabiendo que fue un sueño quien me dictó todo esto. De nuevo el ser feérico que vive en el Infierno debajo de mi cama es el culpable de todo esto, de mi locura nocturna.

Estoy harta de los gritos de los mudos que me llaman la atención, de las miradas de los ciegos que quieren saber todo lo que hago. Estoy harta de dar explicaciones a todos los sordos que me quieren escuchar. Estoy harta del aceite, harta de ser siempre el agua. Harta de tener que estar a su servicio, señor/a. Harta de ser siempre cualquier palabra precedida por el prefijo "sub". Quiero ser ultra e ir más allá de tu comprensión, quiero intentar entrar por las ventanas de la gente y quedarme enganchada en el tendedero. Saltar por la ventana y llegar al mar. Viajar en un mar que me envuelva mientras sé que es imposible querer lo que quiero. Llegar más lejos, subir más alto. Flotar sabiendo que una tormenta será de todo menos virulenta. Y llegar después a la conclusión de todo: "Cogito ergo sum", ya es hora de pensar y ser y ser y pensar. Ya es momento de dejar atrás las piedras para encender el fuego, de usar palabras que sabemos que no se pueden usar en frases que no sabemos ni lo que quieren decir. Es momento de no contestar a nimiedades. De estar por encima de todas las cosas que queremos dejar por debajo. Y no dejarnos atacar sin morder y desgarrar la mano de alguien antes. No podemos dejarnos guiar por alguien que no sabe lo que son el poder y el dinero ni cómo domarlos. No a la utopía destructiva. No al poder gratuito, ni al poder por el poder. No a las votaciones estúpidas que intentan tapar lo que casi todo el mundo piensa y nadie se atreve a gritar. No a su dominación, y MENOS a nuestro pasotismo. No a quedarnos callados mientras juegan con nosotros. No al racismo, machismo ni a la homofobia positivos. No al feminismo estúpido y exagerado de los últimos tiempos, una estudiante que se precie nunca será una estudianta. Acción, reacción. Sí a elegir, disfrutar y saborear la vida. Sí a mí.

Egocentrismo republicano constructivo.


(Abramos los ojos, nunca nada justo será posible, pero soñar está mu' rico.)




Miss Venomous*